Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades serias, complejas y que incluso a veces llegan a poner en peligro la vida de la persona. Implican emociones extremas, actitudes y conductas relacionados con la alimentación y el peso. A continuación encontrará un resumen de los Trastornos de la Conducta Alimentaria descritos en la quinta versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (DSM-5):

Anorexia Nervosa implica una restricción de la alimentación que conlleva un peso corporal marcadamente bajo; un miedo intenso a ganar peso o una conducta persistente para evitar ganar peso; alteración de la percepción del peso y exageración de su importancia en la autoevaluación; negación del peligro que comporta su bajo peso corporal. Estos individuos a veces también muestran conductas de atracones y purgas.

Bulimia Nerviosa implica episodios frecuentes de atracones (el consumo de cantidades de comida que la mayoría de la gente consideraría excesivo en un periodo corto de tiempo) y conductas compensatorias inapropiadas (como pueden ser tomar laxantes, provocación del vómito, o el ejercicio excesivo) con el fin de no ganar peso; sensación de pérdida de control sobre la comida; la exageración de la importancia del peso en su autoevaluación.

Trastorno por Atracón implica episodios frecuentes de atracones pero sin las conductas compensatorias para evitar la ganancia del peso; sensación de pérdida del control durante los atracones; sentimientos de culpa o vergüenza en cuanto a los atracones; señales de que los atracones están fuera del control de la persona (por ejemplo, comer cuando no tienen hambre, comer hasta el punto de sentirse incómoda, o comer a solas porque tienen vergüenza sobre su conducta).

Sin embargo, los individuos que no cumplen con los criterios detallados arriba, pero que sí tienen dificultades con la comida y preocupaciones con su imagen corporal que influyen negativamente en su calidad de vida, pueden recibir un diagnostico de ¨Otro trastorno de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos especificado¨ (conocido antes como TCANE—Trastornos de la Conducta Alimentaria No Especificado). Algunos ejemplos incluyen: anorexia nervosa atípica (el peso no está debajo del normal), bulimia nervosa con conductas menos frecuentes, trastorno purgativo (conductas purgativas sin la presencia de atracones) o el Síndrome de ingesta nocturna (un consumo excesivo de alimentos por la noche).

A pesar de los estereotipos que se encuentra en los medios de comunicación, los trastornos de la conducta alimentaria no son enfermedades exclusivamente de mujeres. Los trastornos de la conducta alimentaria no discriminan. Se encuentran casos en todos los géneros, edades, razas, y estatus socioeconómico. Si eres un varón que sospechas que tienes un trastorno de la conducta alimentaria, es importante que sepas que no estás solo. Hay millones de varones en todo el mundo que se encuentran de alguna forma con estos trastornos.

Los trastornos de la conducta alimentaria presentan varias consecuencias en cuanto a la salud emocional y física del individuo. Además, pueden afectar a sus relaciones y llegar a poner en peligro la vida de la persona. Aunque todos tienen que ver con la comida y el peso, es importante tener en cuenta que los trastornos de la conducta alimentaria realmente son más complejos. No son una ¨moda¨, muchas veces son un señal de otras dificultades como pueden ser la ansiedad, depresión, dificultades con la regulación emocional, trauma en el pasado, etc. Teniendo esto en cuenta, es importante que cualquier persona que tiene un trastorno de la conducta alimentaria busque ayuda profesional. Es completamente posible recuperarse de uno de estos trastornos.

El tratamiento de estos trastornos suele incluir un equipo multidisciplinar compuesto de algunos de los siguientes profesionales: un médico, un psiquiatra, un psicólogo y/o un nutricionista. Aquí en SINEWS contamos con psiquiatras y psicólogos que se especializan en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria y que ya han ayudado a muchos pacientes durante el proceso de recuperación. Nuestros profesionales entienden la complejidad de estos trastornos y también los factores diversos que pueden llevar a alguien a desarrollarlo. Aunque nadie elige tener un trastorno de la conducta alimentaria, tú tienes en tus manos la capacidad de elegir si buscas ayuda profesional.

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto