El tratamiento psicológico va adaptándose cada vez más a los tiempos que corren. Un ejemplo de ello son las herramientas de Realidad Virtual (RV), que pueden ser utilizadas para  abordar el tratamiento de diferentes trastornos. 

Esta técnica se utiliza mucho con problemas de ansiedad y, en específico, fobias como a volar en avión, a las alturas, a hablar en público, a espacios pequeños, a los insectos o a entornos médicos estresantes, entre otros. También puede utilizarse para el entrenamiento en técnicas de relajación o de atención plena (Mindfulness).

Pero, ¿qué es la Realidad Virtual y cómo se aplica en el tratamiento de las fobias?

Es una herramienta con la que podemos sumergir a los pacientes en entornos que les hacen sentir reacciones de ansiedad prácticamente idénticas a las que sentirían en la situación real a la que temen. 

Aunque no lo parezca, la realidad virtual lleva utilizándose más de treinta años como herramienta en intervenciones psicoterapéuticas y evaluaciones en la práctica clínica. Además, la investigación en Psicología ya proporciona una amplia base empírica que incluye protocolos de realidad virtual o realidad aumentada, con eficacia terapéutica demostrada (Andreu et al., 2012)

Los materiales que se utilizan en una sesión de tratamiento de este tipo son: 

  • Gafas de realidad virtual
  • Auriculares
  • Dos mandos de control remoto (uno por cada mano) con los que el paciente puede interactuar con el entorno
  • Un sensor de respuesta electrodérmica que se adapta a los dedos del paciente para medir su respuesta de activación fisiológica (opcional)
Terapia de Exposición con Realidad Virtual (VRET)

Imagen 1: persona usando gafas de Realidad Virtual y mandos de control remoto

El terapeuta controla desde su dispositivo (normalmente un ordenador o tablet) el momento de inicio/fin de la prueba y también las condiciones del escenario que se le va a mostrar al paciente. Las sesiones transcurren generalmente en la consulta del psicólogo, aunque también se pueden realizar de forma remota. Es una técnica inocua, aunque resulta aconsejable detener la prueba si el paciente experimenta alguna sensación de mareo.

¿Por qué funciona el tratamiento con realidad virtual?

Funciona ya que la Realidad Virtual es capaz de generar pensamientos, emociones y reacciones similares a los que una persona experimentaría en una situación real. Esto permite que sea una herramienta eficaz para el tratamiento terapéutico en salud mental. Podríamos decir que de esta manera el paciente puede entrenarse en el afrontamiento de estas situaciones sin tener que estar físicamente en el lugar donde ocurren. 

Esto es especialmente beneficioso en el tratamiento de algunas fobias como la fobia a volar, donde por logística y tiempo es complicado (además de caro) realizar una sesión de tratamiento in situ.

¿Qué define a la realidad virtual?

1. Entornos 3D

Son entornos generados por ordenador y no son escenarios necesariamente realistas. Aquí podemos ver un ejemplo de lo que vería en sus gafas de Realidad Virtual un paciente con fobia a volar en avión que está siendo expuesto a una escena.

Escenario mostrado en sesión de fobia a volar

Imagen 2: escenario mostrado en sesión de fobia a volar

Podríamos pensar que al no ser un entorno realista, no sería un entorno creíble para el paciente y no funcionaría. Sin embargo, se ha estudiado que este tipo de entornos son eficaces, y es que el entorno virtual no tiene que ser súper realista para que funcione.

¿Por qué? Porque nuestro cerebro percibe esta realidad como creíble y lo que hace es completar, construir su propia realidad a partir de los detalles que está viendo. La clave es por tanto la percepción. 

Veamos un ejemplo sobre cómo funciona la percepción, ¿puedes ver un triángulo blanco aquí?

Terapia de Exposición con Realidad Virtual (VRET)

Exacto, no hay triángulo. Pero el cerebro completa y construye esa forma como si existiera. Así ocurre también con los escenarios a los que se expone a los pacientes mediante realidad virtual.

2. Interacción con el entorno

 Lo que  el paciente va viendo en la pantalla va cambiando en función de lo que él mismo va haciendo: eso ayuda a su cerebro a pensar que está realmente allí. Si el paciente gira la cabeza, verá escenarios y objetos distintos (como ocurriría en la vida real) a los que vería mirando al frente o al otro lado. Esta interacción es algo que no ocurre por ejemplo en el cine o cuando vemos la televisión. 

3. Se producen estímulos multisensoriales: visual y auditivo

Recordemos que al realizar la sesión de terapia con realidad virtual, el paciente lleva puestas unas gafas y también unos auriculares, de manera que ve y percibe estímulos de varios tipos: visualiza y escucha cosas que están pasando y que además están sincronizadas con sus movimientos. Cuantos más canales sensoriales se estimulan, más inmersión hay y más eficaz es el tratamiento.

La combinación de estos 3 puntos es lo que engaña a nuestro cerebro y permite que se generen pensamientos, emociones y reacciones muy similares a una situación real.

Ahora ya sabemos cómo funciona la Realidad Virtual en el tratamiento de las fobias pero, ¿por qué optar por ella cuando ya existen otros tratamientos? ¿Cuáles son sus ventajas?

Entre sus beneficios encontramos que hay un alto grado de control del entorno por parte del terapeuta, pudiendo adaptar las condiciones de cada sesión al paciente. 

Al hablar de control del entorno hablamos de elementos dentro del escenario que se le presenta al paciente, como objetos, ruidos y movimientos pero también de aspectos fuera del mismo, como el lugar donde tiene lugar la sesión. Así, en una primera sesión de una persona con fobia a volar, el psicólogo podrá limitar los elementos del entorno que puedan ser más aversivos, como turbulencias, y optar por no introducirlos hasta sesiones más avanzadas, donde podrían por ejemplo insertarse sonidos de tormenta. Además, no será necesario estar dentro de un avión de verdad, donde podría haber más turbulencias de lo deseado para ese punto de la terapia.

Un aspecto muy interesante de esta herramienta es que  permite a la persona repetir escenas que quizá se le resistieran en algún momento, favoreciendo la sensación de eficacia percibida por pate del paciente al superar esa parte.

Entre otras ventajas, la terapia con Realidad Virtual favorece una mayor privacidad, ya que no es necesario salir de la consulta para llevar a cabo la sesión.

Además que el uso de esta técnica genera más aceptación por parte del paciente a la hora de exponerse, y es que el 97% de los pacientes no presenta resistencia a ella. Es un dato muy positivo en comparación al 27% de personas que rechazan el tratamiento de fobias mediante la exposición en vivo (Arbona et.al (2007)).

En síntesis podemos decir que la Realidad Virtual ha venido para quedarse como herramienta eficaz y ventajosa en el tratamiento de las fobias. Y tú, ¿te animas a probarla?

1. Andreu‐Mateu, S., Botella, C., Quero, S., Guillén, V., & Baños, R. (2012). La utilización de la realidad virtual y estrategias de psicología positiva en el tratamiento de los trastornos adaptativos. recuperado de https://ameliavirtualcare.com/es/solucion-realidad-virtual-psicologia/).

2. Arbona, C. B., García-Palacios, A., & Baños, R. M. (2007). Realidad virtual y tratamientos psicológicos. Editorial Médica.

Irene Bermejo Casado
Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Irene Bermejo Casado
Psicóloga Sanitaria
Adultos y adolescentes
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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