¿Qué tipo de e-leader eres?

¿Qué tipo de e-leader eres?

¿Qué tipo de líder eres o como te auto-lideras en entornos virtuales? Te hago esta pregunta y no simplemente qué tipo de líder eres porque a estas alturas y tras años de tsunamis de teorías y charlas sobre coaching y liderazgo seguramente ya te has identificado con el líder carismático, el autoritario, el democrático, el inspirador…

Pero de repente, llega una pandemia mundial que parece que no termina y si lo hace será tras un sprint tecnológico y habiendo convertido nuestros entornos laborales en entornos virtuales. Con este nuevo tablero y nuevas reglas nos vemos obligados a redefinir nuestro estilo de liderazgo, tanto con nuestros equipos como con nosotros mismos.

Tal vez redefinir no sea la palabra exacta sino ADAPTAR, adaptarnos al nuevo ecosistema digital y adaptar aquellos factores de nuestro liderazgo que nos dotaban de identidad como las habilidades sociales, la empatía, el trabajo en equipo o las formas de proveer feedback.

Una interesante revisión bibliográfica realizada entre universidades de distintos países (Contreras & Baykal, 2020) muestra como el teletrabajo puede ofrecer numerosas ventajas tanto en el bienestar de los empleados como en su productividad, pero solo si un e-liderazgo efectivo está presente, de lo contrario el paso al trabajo en remoto puede implicar numerosos riesgos. Entre estos cambios están tanto la adaptación de las estructuras, tratando de hacerlas menos jerárquicas y fomentando la confianza y las relaciones personales de calidad entre los miembros del equipo como el interés genuino por el bienestar de las personas.

Al examinar esta investigación pensaba como de aplicable es eso no solo para liderar equipos sino también para el auto-liderazgo, especialmente en los trabajadores autónomos o en quien inicia un nuevo proyecto en solitario. Entrenar nuestra flexibilidad cognitiva, priorizar nuestro bienestar y mantener contacto con otras personas de nuestro sector será determinante tanto para la experiencia de teletrabajo como para la calidad y el éxito.

Liderar en remoto plantea numerosos retos, pero aquí te muestro 3 de los que más hemos podido observar en estos últimos meses tanto en el trabajo de campo como en la investigación:

  1. Mantener el ánimo y la productividad del equipo
  2. Manejar la incertidumbre
  3. Gestionar con éxito las nuevas incorporaciones

Obviamente el factor tecnológico y las habilidades digitales han jugado un papel clave en la adaptación al teletrabajo, pero en mi experiencia con mayor o menor esfuerzo y si se contaba con el apoyo y la motivación necesaria incluso los perfiles con menor exposición previa a la tecnología han terminado adaptándose.

No es por tanto de extrañar que el mayor foco lo pongamos en las personas. En la era de la tecnología y precisamente debido a la automatización de los procesos algunos piensan que llegará una ola de deshumanización del trabajo, pero es precisamente esta automatización la que da mayor importancia a las habilidades personales y las relaciones sociales. Habilidades como la inteligencia emocional, la creatividad, la colaboración y por supuesto la identidad y el propósito han pasado a ser fundamentales tanto en el teletrabajo como en el mercado laboral.

La inteligencia emocional es una variable diferencial a la hora de reconocer tanto como nos sentimos nosotros como el estado de ánimo de nuestro equipo, lo cual nos permitirá no solo ser líderes más empáticos sino mejores comunicadores ya que las personas solemos preferir escuchar a quienes nos escuchan a quienes muestran una comunicación coherente con como nos sentimos, esto nos hace sentirnos validados. Un estudio realizado con 138 managers de 66 organizaciones diferentes mostró la relación entre la inteligencia emocional de los líderes y la creatividad de sus equipos (Rego & Sousa, 2007), una habilidad que para cualquier empresa se ha convertido en uno de sus principales activos gracias a la necesidad de constante innovación.

¿Cómo lo hago en un entorno virtual? Existen múltiples maneras de desarrollar la inteligencia emocional, desde el etiquetado de emociones y su regulación (en este blog encontrarás un fantástico artículo explicativo redactado por Amanda Blanco al respecto), hasta la planificación de encuentros informales en pequeños grupos o incluso hay organizaciones que implementan su propio “termómetro anímico” para ser conscientes del estado de ánimo del equipo

La colaboración es otra de las capacidades que debemos entrenar en el entorno online, no solo porque sentirnos parte de un trabajo un equipo nos dote de mayor identidad y afinidad con la organización sino porque igual que la inteligencia emocional estimula la innovación y la creatividad. La Universidad de Ludn, en Suecia, publicó en 2019 un estudio sobre el clima organizacional y la promoción de la creatividad e innovación de los empleados, mostrando como los ambientes que favorecen un espacio para el emprendimiento y en los que se comparten los retos son capaces de fomentar estas habilidades.

¿Cómo lo hago en un entorno virtual? La facilidad para convocar reuniones y para estar conectados ha hecho que muchas personas se sientan en un viaje constante de una llamada por zoom, teams… a otra, con una lista de tareas interminable y con altos sentimientos de culpabilidad o ineficiencia en sus ratos de descanso. Una alternativa es respetar esos descansos, promover comportamientos por parte del líder de cierre de la jornada laboral que animen al equipo a disfrutar de otras tareas o áreas de su vida, permitiendo así que surjan ideas en los momentos de “unfocus”.

Por último y con respecto al propósito e identidad tal vez esta sea la parte más difícil de adaptar al entorno online, especialmente en casos de nuevas incorporaciones o en momentos de alta tensión e incertidumbre, pero es precisamente esa identidad y propósito una de las variables que correlaciona de forma más significativa con el compromiso y la satisfacción de las personas en sus trabajos (incluso al mismo nivel que el salario y la flexibilidad horaria). Es por eso también uno de los campos que más ha atraído a neurocientíficos a investigar.

¿Cómo lo hago en un entorno virtual? Algunas de las ideas es la construcción del objetivo en equipo e incluso la construcción de la dinámica y la organización de trabajo que se seguirá. Una dinámica orientada a conseguir unos objetivos pero sobre todo COHERENTE con los valores expresados. Para ello podemos buscar espacios de trabajo sin compartir documentos, donde simplemente nos podamos ver, conocernos y compartir como nos sentimos más cómodos trabajando y cómo queremos desarrollar cada uno nuestro talento durante este proyecto.

Hace apenas unas semanas impartíamos en Sinews una formación grupal a líderes de Everis, una organización tan digital como centrada en las personas, acerca de Neuroliderazgo en Entornos Virtuales y estas necesidades de “reskilling” y de adaptarnos a nuestras relaciones sociales, a promover un feedback personal y a fomentar la identidad y propósito grupal salieron a la luz.

Incluso en esa formación, que obviamente fue online, pudimos observar que elementos como la participación, la involucración emocional y mirar más allá de nuestro ego eran el mejor antídoto para combatir la imposibilidad de realizar estos talleres en persona.

Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Leticia Martínez Prado
Psicóloga y Coach
Adultos y parejas
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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Amor a Distancia

Amor a Distancia

“Las relaciones a distancia tienen una tasa de fracaso del 48%”

Casi una de cada dos relaciones a distancia fracasa por tanto

Es evidente que la globalización y las nuevas tecnologías nos han acercado hasta el punto de formar familias y pareja multiculturales. Creamos así ambientes más diversos, enriquecedores y creativos.

Pero también es cierto que cada vez más parejas tienen relaciones a distancia por pertenecer a distintos países o porque las circunstancias laborales o de estudio les hacen vivir separados.

Todos/as conocemos relaciones a corta distancia (ciudades colindantes o a pocos kilómetros) a media distancia (localizaciones diversas en el mismo país o en países cercanos) o a larga distancia (en otros continentes y zonas horarias) pero quién nos iba a decir hace tan solo un año que podríamos tener una relación a distancia estando tan cerca por estar confinados en nuestras casas o que tendríamos que cambiar los planes y los billetes de avión en tres, cuatro o hasta cinco ocasiones.

Desde luego el 2020 nos ha dejado muchas cosas, pero una de ellas son los retos constantes a nuestra capacidad de adaptación y en el ámbito romántico no iba a ser distinto.

Cuando me pidieron que escribiese este post mi respuesta inmediata fue que estaba encantada de hacerlo como profesional, ya que trabajo en terapia de parejas y he aprendido muchísimo sobre estos problemas gracias a cada una de ellas. Pero también tengo que reconocer que me ilusionaba hacerlo desde el punto de vista personal ya que he vivido durante años y de primera mano el amor a distancia.

Hoy comparto contigo el ABC de las relaciones a distancia o como titula este post del amor en los tiempos de COVID. Espero que tras leerlo puedas empezar a poner estos 3 trucos en práctica tanto en la relación con tu pareja como contigo mismo/a.

Aceptación: uno de los conceptos más repetidos en la psicología, en la meditación, mindfulness, en las relaciones interpersonales y sobretodo una de las herramientas más importantes que nos ha dejado 2020.

Aceptar significa 2 cosas en la relación a distancia:

  1. Aceptar las circunstancias que no están bajo nuestro control, como las regulaciones, los eventos inesperados, cancelación de vuelos u oportunidades laborales que aparecen por sorpresa y nos cambian los planes. Nos duele aceptar estos cambios por las expectativas que habíamos creado de como serían y a las que tenemos que renunciar y por el miedo a sus consecuencias. Es absolutamente normal y más en una relación a distancia que pasemos tiempo pensando en como será nuestro próximo encuentro y es normal también que temamos que si no se produce algo negativo ocurrirá.
  2.  Aceptar nuestras propias emociones y pensamientos difíciles. Esto cuesta todavía más. Es muchas ocasiones querer evitar sentir incertidumbre, inseguridad, falta de atención o incluso querer evitar “las esperas” es lo que guía nuestro comportamiento y genera tensiones y conflictos.

Vamos a empezar con tres tips para la aceptación:

  1. Cuando llega un cambio de planes o una emoción difícil tratemos de no reaccionar de inmediato, si no hay urgencia para qué voy a tener que responder YA.
  2. Centrémonos en el momento presente, se que esto suena a muy fácil pero podemos intentar hacerlo desde la capacidad de adaptación  tratando de ser creativos en la pareja y de buscar una alternativa.
  3. Comunicación sin críticas. En este blog encontrarás otro artículo sobre los jinetes del apocalipsis en la relación de pareja y uno de ellos es la tendencia a culpar al otro. Mi recomendación es comunicarnos para buscar alternativas pero centrados en el problema, huyendo del criticismo y de poner la responsabilidad o la culpa sobre la otra persona.

Bridges o Building Bridges o crear puentes. Esto es lo que nos mantendrá unidos en la relación y para ello aquí os dejo ejemplos de algunos de ellos:

Puentes de comunicación:  Es importante que cuidemos los canales y horarios por los que nos vamos a comunicar pero también las normas y la flexibilidad dentro de ellos para no generar malos entendidos. Diferenciando una cita aunque sea online a una hora concreta la cual debemos respetar y organizar como si fuese en persona , de la comunicación durante el día  a través de chats o mensajes. Para que no se produzca frustración esta comunicación debemos de acordarla llegando a un acuerdo común en la pareja.

Puentes de afecto: de la misma manera que cuidamos nuestras plantas, mantenemos rutinas de limpieza en casa o mantenemos la atención a ciertos detalles con nuestros clientes, podemos hacerlo con nuestra relación de pareja. Estas muestras de afecto pueden suponer desde enviar mensajes o detalles hasta otras acciones sencillas como preparar una lista de Spotify dependiendo del estado de ánimo de la otra persona o actualizar la común con canciones significativas para la pareja. Piensa que de lo que más se arrepiente la gente al final de su vida es de no haber dicho o mostrado lo que sentía a sus seres queridos, la distancia nos limita pero también nos ofrece oportunidades para crear puentes de afecto más creativos y personalizados.

Puentes de entretenimiento: Compartir intereses, aficiones y placeres es según diferentes estudios una de las piezas clave en las relaciones de pareja satisfactorias. Aunque la distancia no nos permita hacer una ruta juntos, pasar un fin de semana o descubrir un nuevo restaurante, la tecnología nos abre la puerta de manera sencilla a cuidar este puente.

Descubrir siempre es estimulante, asique por qué no hacerlo juntos también en la distancia. 

Compromiso es lo que guía nuestra persistencia, nuestra capacidad de tener éxito en las cosas que valoramos. Incluso en los momentos más difíciles podemos intentar seguir comprometidos con:

  1. Nuestra pareja y su bienestar
  2. La relación como una creación común y en constante crecimiento
  3. Los puentes anteriores
  4. Nuestras propias emociones, para comprometernos a aceptarlas y a desarrollar compasión hacia ellas, dándonos un tiempo, calmándolas y cuidando también de nuestro propio bienestar.

Retomando la estadística inicial …

Para no poner nuestra relación en ese 48%, tal vez no podéis cambiar la situación pero si podéis trabajar en la aceptación , los puentes comunes y el compromiso. 

Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Leticia Martínez Prado
Psicóloga y Coach
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Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis de la Relación de Pareja y Como Evitarlos

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis de la Relación de Pareja y Como Evitarlos

¿Cuándo termina el amor y se convierte en amistad?
¿Existe un límite temporal o el felices para siempre?
¿Por qué parece que a algunas parejas no les afecta el paso del tiempo?
¿Por qué otras personas repiten los mismos patrones en distintas relaciones?

Probablemente estos temas supongan ninguna novedad, la mayoría de nosotras hemos discutido sobre los secretos y obstáculos de las relaciones de pareja en múltiples ocasiones.

No es de extrañar que sea uno los temas con mayor demanda dentro de los gabinetes de psicología ni que sea algo que nos preocupe y en lo que queremos trabajar y aprender más.

Somos seres absolutamente sociales y dependientes del grupo (incluso para nuestra propia supervivencia) y probablemente debido a como hemos articulado nuestras relaciones a lo largo de la historia de la humanidad, la relación romántica es el grupo elegido en el que más horas pasamos y en el que más proyectos compartimos.

Probablemente estos temas supongan ninguna novedad, la mayoría de nosotras hemos discutido sobre los secretos y obstáculos de las relaciones de pareja en múltiples ocasiones.

No es de extrañar que sea uno los temas con mayor demanda dentro de los gabinetes de psicología ni que sea algo que nos preocupe y en lo que queremos trabajar y aprender más.

Somos seres absolutamente sociales y dependientes del grupo (incluso para nuestra propia supervivencia) y probablemente debido a como hemos articulado nuestras relaciones a lo largo de la historia de la humanidad, la relación romántica es el grupo elegido en el que más horas pasamos y en el que más proyectos compartimos.

Los estudios que tratan de descubrir cuales son las variables relacionadas con mayor felicidad, bienestar e incluso longevidad han mostrado que por encima de aspectos como el económico, laboral o de clase social, aquello que más influye en nuestro bienestar subjetivo son las relaciones que tenemos con otras personas y más específicamente con la familia cercana.
¿Cómo no preocuparnos entonces por nuestras relaciones sentimentales? ¿Cómo no tratar de aprender más sobre la construcción y el mantenimiento de una relación sana, excitante y duradera? Pero, sobre todo, ¿cómo no ser conscientes de las dificultades y aprender a navegarlas?

Gracias a avances en campos como la neurociencia a día de hoy sabemos que nuestro cerebro se comporta de forma similar cuando se “enamora” a como lo hace en adicciones, también sabemos que tendemos a valorar positivamente todo lo que nos resulta familiar y que tras una ruptura experimentamos procesos fisiológicos parecidos a los que sentimos en un proceso de duelo.
Por este y otros muchos motivos es evidente que las relaciones románticas y, sobre todo, su bienestar dentro de ellas, es más complicado de que lo que pensábamos, desde el principio de la relación hasta su mantenimiento en el tiempo.

Como terapeuta considero que es justo y fundamental que reconozcamos y dejemos de banalizar estas dificultades, ya que cada relación las experimenta y normalizarlas es el primer paso para desprendernos de esa sensación de “¿qué problema hay en mí?” y continuar evolucionando. Este es el objetivo principal de este artículo, crear conciencia y mostrar obstáculos comunes en las parejas desde el conocimiento científico actual.

En las clases que imparto en Personalidad y Diferencias Individuales solemos hablar sobre la relación entre los rasgos de la personalidad, la duración de la relación y el bienestar tanto afectivo como sexual. Diferentes estudios y meta-análisis han mostrado como aspectos como la extraversión (por la capacidad para comunicar amor y necesidades), la apertura a la experiencia (que nos conduce a probar cosas nuevas y aprender), la conciencia y la perseverancia (para la orientación a objetivos a largo plazo) correlacionan positivamente con mantener una relación estable y duradera y con la felicidad percibida dentro de ella.

Pero no debemos olvidar que todos estos patrones de comportamiento se pueden entrenar y además que tan solo son correlaciones, es decir, no sabemos qué fue antes si el huevo o la gallina. ¿Nos mostramos en los cuestionarios más comunicativos, abiertos a la experiencia y centrados por tener una relación sana y positiva o son estas variables las que nos hacen tener una relación satisfactoria?

Adentrándonos más en lo que conocemos en el campo de la ciencia como posibles claves para una pareja feliz, sabemos que en un principio se trabajó sobre la idea de “Quid Pro Quo”, es decir, aquellas personas que contaban con sensación de justicia en su relación eran más capaces de perdurar en el tiempo que las que no se sentían así.

Pero gracias a los avances de la investigación y a estudios como los de John y Julie Gottman (terapeutas de pareja, profesores e investigadores de la Universidad de Texas), sabemos que esa necesidad de “igualdad y justicia” solo aparece en las parejas cuando ya se encuentran pasando por malos momentos, cuando están en estado de alerta debido a no encontrarse cómodos en la relación.

El método Gottman ha mostrado una alta eficacia en la terapia de pareja, probablemente porque aborda la relación de una manera holística, se centra en la historia de vida conjunta, pero también tiene en cuenta los patrones de aprendizaje y personalidad de cada uno de los miembros de la pareja. Así mismo este método trabaja sobre el comportamiento, pero sin dejar de lado la regulación emocional y los patrones de pensamiento e interpretación.

Se han identificado así lo que llamamos los cuatro jinetes del apocalipsis en una relación romántica, siendo estos los siguientes:

  1. Criticismo: Una actitud de crítica y centrada en culpar al otro miembro de la pareja de cada pequeño detalle o problema, acusando a su comportamiento, a rasgos de su personalidad o a aspectos de su familia y/o historia de vida.
  2. Actitud defensiva: La tendencia a no asumir responsabilidad y mostrarse a la defensiva ante una posible crítica (la cual suele ser percibida como un ataque a mi persona y no como un comportamiento a modificar). Esta actitud está íntimamente ligada con el criticismo, ya que además de culpar a las circunstancias, en la pareja lo más sencillo para defenderse suele ser poner la responsabilidad sobre el otro.
  3. Desprecio: Un patrón de comportamiento tanto conductual como verbal que deslegitima o quita valor a aspectos del otro miembro de la relación.
  4. “Stone-walling” o lo podríamos traducir como hablar con la pared o cara de póker, es decir, la tendencia a no establecer comunicación, a no tratar los problemas y/o darles la espalda, lo cual en muchas relaciones es percibido por el otro miembro de la pareja como darle la espalda a esa persona o a la relación.

 Obviamente no en todos los problemas de pareja aparecen estos 4 jinetes de manera simultánea, pero sí que suele encontrarse alguno de ellos jugando un papel principal dentro del conflicto.
Es justo aquí donde damos con una de las claves principales para entender y comenzar a trabajar en una relación positiva. Sabemos que la diferencia entre un pareja feliz y satisfecha y otra que no lo está no es el número de conflictos que aparecen sino su manejo, ya que somos capaces de hacer de un pequeño conflicto un gran problema si dejamos que alguno de estos cuatro jinetes entre en juego.
Pero, ahora que sabemos un poco más sobre estudios científicos, sobre la evidencia y sobre estas cuatro actitudes como protagonistas en los problemas sentimentales, ¿qué podemos hacer con todo esto? ¿cómo llevarlo a la práctica?

  1. Conciencia real: Por muy evidente que parezca, es tan obvio como útil. Debemos de cultivar la conciencia y tratar de identificar estos cuatro jinetes, no solo ahora al leer este artículo sino en nuestro día a día en la relación. Es importante hacer una pausa en el conflicto o antes de que este comience y percibir si uno de estos jinetes está tomando el timón y navegando el problema.
  2. Tiempo fuera: Especialmente debido a la dificultad que tiene el punto anterior, ya que cuando la ira, el enfado o la tristeza están muy activos nos resulta más difícil tomar conciencia y pensar de manera más fría.
    Algo que podemos tratar de practicar es tomarnos un tiempo fuera (puede ser dar un paseo, ir a otra habitación…) tratando de percibir que el problema no tiene por qué resolverse YA y sobre todo que no lo hará si no lo manejamos de manera racional.En muchas parejas este tiempo fuera es motivo de conflicto ya que hay quien “necesita” resolver o concluir inmediatamente. Es por ello importante que esta técnica esté consensuada y no se interprete como un alejamiento sino como un espacio individual para reflexionar y luego volver a trabajar juntos en la relación.
  3. Regulación emocional: De la misma manera que trabajamos el manejo de emociones en la pareja debemos hacerlo de manera individual, primero siendo conscientes de nuestros hándicaps emocionales (que todos tenemos) y tras ello aplicando distintas técnicas psicológicas como la reestructuración cognitiva, relajación, aceptación y posterior distanciamiento de la emoción mediante mindfulness, auto-compasión…
  4. Foco en objetivos comunes: Centrar la atención y el comportamiento en objetivos comunes, nada transcendental en principio, ir de menos a más, desde compartir un tiempo juntos centrado en un interés común (un paseo, visita, serie, charla sobre un libro) al diseño conjunto de proyectos más a medio y largo plazo.

Como decía al comienzo de este artículo, nuestro bienestar está íntimamente ligado al tipo de relaciones que construimos asique cómo no trabajar en ellas y darles la importancia que merecen. Es cierto que nuestras relaciones de pareja son complicadas por el hecho de tratar de encajar dos piezas de un puzzle que vienen con diferentes formas creadas por la vida anterior, modelos de familia… pero también es verdad que el manejo de los conflictos diarios o el hecho de no manejarlos acaba siendo un factor de riesgo mucho mayor para la ruptura o el malestar en la relación.

¿Cuántas veces hemos arruinado un momento o día agradable por expresarnos desde la crítica, el desprecio o tomar una actitud defensiva? ¿Cuántas veces nos hemos arrepentido de no habernos comunicado con nuestra pareja, haber afrontado un problema o expresado nuestras necesidades?

El problema principal de manejar así los conflictos no es solo la cantidad de afecto negativo que expresamos, sino que como el tiempo es limitado y el día continúa teniendo 24 horas y la semana siete días, nos quedamos con mucho menos espacio para compartir afecto positivo y para disfrutar de la relación.

Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Leticia Martínez Prado
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Cuidar de Los Que Nos Cuidan

Cuidar de Los Que Nos Cuidan

El deterioro cognitivo y otras enfermedades neurodegenerativas son cada vez más prevalentes en nuestra población actual, una población más longeva pero también con mayores niveles de estrés y desconexión del momento presente.

Cada vez más personas somos conscientes de estas problemáticas pero hoy vamos a hablar de otro colectivo, un colectivo a veces silencioso (o silenciado), un colectivo que disfruta, pero también sufre y que es tan demandado como necesario.

Hablamos del rol del cuidador o cuidadora, esa persona que acompaña en el día a día a quien sufre alguna dificultad como el Alzheimer y en la que diferentes estudios han mostrado la alta frecuencia con que padecen “burn-out”, es decir, el síndrome de agotamiento y estrés laboral, problemas de ansiedad y de estado de ánimo o depresión.

Obviamente el bienestar psicológico de esta profesión está altamente relacionado con otras personas: a la que cuida, la familia de esta y su familia o relaciones personales fuera del trabajo.

Desde Sinews queremos prestar especial atención a esta dinámica interpersonal ya que será una profesión cada vez más necesaria, importante y probablemente a la que muchos o nos dedicaremos de una u otra manera o de la que seremos clientes en un futuro. Vamos a ello, por tanto.

Como si de una pieza de piano se tratase, para que la melodía de la relación entre cuidador/a y cuidado/a suene tranquila, agradable y llena de bienestar hay al menos tres acordes que debemos de tocar:

1. El vínculo personal

Cuando trabajamos con personas debemos priorizar la importancia del vínculo terapéutico, por ello es importante que más allá de las labores diarias como cuidador/a se reserve un tiempo para conocerse, tanto con el resto de la familia como con la persona a la que se acompaña.

Conocer la historia de vida, los intereses personales, gustos y también las dificultades por las que pasamos nos ayuda a ser más empáticos, a entender mejor los comportamientos inesperados y las emociones.

Además poder compartir actividades e historias es una de las mejores formas de trabajar la estimulación cognitiva.

Conseguimos un 2×1 en este caso, reforzar el triángulo familia-persona acompañada-cuidador/a mejorando el bienestar y la comprensión en esta relación interpersonal y por otro lado se podrán estar trabajando áreas como la estimulación verbal, procedimental y de la memoria.

¿Cómo hacerlo?

Estableciendo un tiempo tanto al comienzo de la relación para conocerse como durante la misma, pequeños encuentros semanales dentro de la rutina o pequeñas actividades diarias en las que se comparta conversación o actividades placenteras para ambas partes.

2. La desconexión y el descanso

Precisamente por la alta carga física y emocional de esta profesión es necesario respetar los horarios de descanso del profesional, asegurando dos tipos de tiempos, uno para el descanso y la recuperación y otro para que ya recuperados puedan disfrutar de su vida personal, familia y otras actividades placenteras y significativas para ellos. 

Aunque esto parezca obvio debido a la actividad frenética del día a día y a las facilidades que nos proveen las herramientas de comunicación instantánea no es siempre tan sencillo de llevar a la práctica.

La desconexión (lo cual implica como decíamos tanto descanso como tiempo para disfrutar de la vida personal) es una de las variables que más peso tienen en la satisfacción laboral y especialmente por el trabajo que realiza el cuidador/a debemos de prestarle especial atención.

¿Cómo hacerlo?

Durante el año laboral: Acordar entre las partes periodos de vacaciones.

Durante la semana: Contar al menos con dos días consecutivos de descanso y desconexión de las tareas de cuidador/a.

En el día a día: Respetar los horarios de finalización de tareas asegurando unas horas de desconexión laboral.

Pero ¡OJO! no olvidemos en qué consiste respetar esta desconexión:

  1. En caso de que la persona que cuida sea un miembro de la familia, el resto de ella deberá organizarse para asegurar los puntos anteriores, en caso de ser una persona contratada se deberá asegurar una sustitución.
  2. Cuidar no es solo la tarea en sí sino también la logística, por tanto esto debe quedar realizado dentro de las horas de cuidado, evitando así enviar mensajes o llamadas habituales para sobre citas, procedimientos, qué hacer…Evitemos por tanto la comunicación fuera de las horas de cuidado y respetemos el tiempo de desconexión y descanso.
  3. En cuanto a la persona que cuida, te animamos a que te concedas esa desconexión y que compartas con tu familia o círculo social lo importante que es ese tiempo para ti, tanto para descansar como para disfrutar de tu vida personal y otras actividades placenteras o de ocio.

3. El propósito de la tarea

Otra de las variables que han mostrado mayor peso en la satisfacción tanto laboral como en la satisfacción con vida en números estudios es el sentido por el que hacemos las cosas, es decir el propósito de nuestro día a día y de nuestras tareas.

El rol de cuidador/a puede llegar a ser muy rutinario pero podemos tratar de establecer objetivos como la estimulación física y cognitiva y el bienestar general de la persona cuidada. Para ello será especialmente relevante el punto uno, conocer con qué disfruta o disfrutaba esa persona antes de la aparición del Alzheimer. Las capacidades que se conservan durante más tiempo a pesar de la enfermedad neurodegenerativa son las procedimentales (como la cocina, tocar un instrumento, dibujar, la artesanía…).

¿Cómo hacerlo?

Podemos por tanto establecer actividades diarias enfocadas en ese bienestar emocional y estimulación cognitiva, con el objetivo de reforzar ciertas capacidades, como decíamos anteriormente esto además mejorará el vínculo interpersonal.

Estos momentos diarios o semanales en los que se comparte un café o comida y se intercambian historias de vida o que se realiza algo placentero y procedimental marcarán la diferencia en cuanto al propósito del trabajo y permitirán un tiempo más creativo y emocional dentro de la jornada de cuidado. 

No nos olvidemos tampoco del papel de la GRATITUD al respecto, como bien sabemos toda conducta reforzada tiende a consolidarse. Reconocer el trabajo y los objetivos del cuidador/a no solo de manera económica sino con tiempo de descanso o simplemente a nivel verbal mejorará la relación y por tanto el bienestar de todas las partes.

Un breve resumen gráfico para recordar esto y que nos ayudará a ponerlo en práctica

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Diario de una Terapeuta Global: Cuarta Entrada

Diario de una Terapeuta Global: Cuarta Entrada

Han pasado tres meses desde el último post en el que compartía mis experiencias sobre el trabajo con empleados expatriados en distintas partes del mundo.

Tres meses de incertidumbre, de continuar oyendo historias muy diferentes y de trabajar mano a mano en el manejo de dificultades.

También han sido tres meses marcados por muchísimos cambios, algunos debidos a la pandemia  COVID-19 y otros a movimientos sociales. Pero desde luego un tiempo en el que no hemos dejado de trabajar y aprender.

Desde Sinews (e imagino que desde cualquier lugar) hemos sido conscientes de dos cambios importantes y relevantes en el día a día de las compañías e instituciones internacionales, por un lado el teletrabajo y por otro la importancia de respetar y empoderar la diversidad.

El teletrabajo parece que ha venido para quedarse y que como país nos acercamos al porcentaje europeo de jornada laboral desde casa.  A pesar de que empezamos a vislumbrar un nuevo proyecto de ley para su regulación, hay mucho que trabajar para sacar el máximo provecho de esta nueva alternativa.

Hace unas semanas me encontraba conversando con una empleada de una multinacional en una de nuestras sesiones de seguimiento y apoyo emocional sobre esta nueva situación y me pareció muy representativo de lo que much@s  vivimos a día de hoy, tal vez incluso porque me sentí profundamente identificada.

La empleada al que llamaremos Mrs. P se encuentra trabajando fuera de su país de origen. En su caso, cuenta con la compañía de su pareja e hijos, lo cual por un lado aprecia y disfruta del tiempo que puede pasar con ellos gracias a ahorrárselo en traslados trabajo-casa, pero por otro le ha hecho enfrentarse a dificultades, tal y como ella mismo verbalizaba “Llevamos tantos años acostumbrados a tener una rutina en la que yo viajo, trabajo y el se encarga de los trámites, la casa, los traslados, que esta situación ha sido casi como empezar a conocer otras partes de nuestra propia relación”.

Mrs. P no se ha enfrentado a grandes problemas con respecto a su pareja pero si que ha vivido situaciones en las que ha tenido que gestionar tanto su tiempo como sus niveles de estrés. Tal y como comentábamos en nuestra sesión a pesar de los beneficios de trabajar desde casa, hay semanas en las que surgen “una cascada de dificultades” en distintas áreas.

Así abordamos la importancia de mantener unas rutinas y poner límites al trabajo. Creo que tod@s hemos oído hablar mucho sobre este tema y sobre la dificultad para desconectar cuando trabajamos desde casa, pero si de verdad queremos abordarlo deberíamos de ir más allá: ¿qué es lo que me hace no desconectar, no respetar ciertos límites que yo misma me pongo?

Para algunas personas puede ser la incertidumbre y el miedo al futuro laboral, para otros la necesidad de reconocimiento, ciertas creencias personales, juicios… o como en el caso de Mrs. P la necesidad de tener todo bajo control, de “micro-evaluar” cada detalle, cada posible pequeño logro o fracaso.

En nuestra sesión bisemanal hablamos sobre ello y sobre como manejarlo, así como acerca de tratar de entrenar una comunicación más amable y asertiva con su familia cuando le demandan tiempo “como si por estar en casa no estuviese trabajando” en sus propias palabras.

La sesión resulta interesante por lo representativa que es de lo que much@s sentimos teletrabajando pero también por poder normalizar esas dificultades y emociones.

Decidí escribir este post porque el mismo día que tuve la sesión con Mrs. P, por la tarde me conectaba de nuevo a nuestra plataforma online para una primera entrevista con otro empleado de una multinacional, al que llamaremos Mr. Q y tras las dos sesiones pensé cuanto mostraban nuestro panorama laboral y social actual.

Con Mr. Q tuve la oportunidad de tratar el malestar y las dificultades que anticipaba en su próximo proyecto debido a trabajar con un equipo muy diverso.

Me pareció extremadamente sincero, tod@s conocemos las virtudes de la diversidad, como cita la famosa frase italiana “Il mondo è bello perchè è vario” (el mundo es bonito gracias a su variedad), pero no por ello esta diversidad está libre de dificultades y malos ratos.

De hecho, si realmente queremos disfrutar y respetar esas diferencias lo primero que debemos hacer es ser conscientes de los sesgos que tenemos, como el de familiaridad, todos tendemos a evaluar mejor lo que nos resulta conocido, o los sesgos auto-sirvientes o de grupo, por los cuales siempre vamos a realizar juicios que beneficien a nuestro grupo y a nuestra propia identidad.

Ahí comienza el verdadero trabajo de respeto y apreciación, reconociendo nuestras evaluaciones, prejuicios y comportamientos.

Mr. Q tuvo una mala experiencia en el pasado por un tema relacionado con el lenguaje y reconoce que le afecta emocionalmente. Por un lado le hace enfadarse por el hecho de que le juzguen por “una simple frase hecha” y por otro lado le hace sentirse tenso por si esto vuelve a ocurrir.

Trabajamos durante nuestra sesión esa incomodidad y cómo regularla.

Es normal que nos sintamos enfadados o con necesidad de reafirmar nuestra posición ya que como Mr. Q comenta “me siento juzgado y tengo que defenderme”, pero puedo diferenciar entre reaccionar o responder.

Es decir, antes de dejar crecer mi enfado y mi defensividad puedo intentar darme un tiempo extra y bajando el volumen de mi emoción para responder de manera más racional. Los ejercicios de regulación emocional a través de la psico-educación, Mindfulness y relajación son muy útiles para profesionales y personas que trabajan en entornos diversos.

También trabajamos no solo en como disminuir el malestar y gestionar esas emociones difíciles sino también en aprender desde lo positivo, es decir, desde la amplificación de fortalezas. Mr. Q se considera una persona empática, de hecho asegura que sus amigos y familiares le describirían como alguien que “sabe escuchar”.

¿Por qué no aprovechar por tanto esa fortaleza que ya tiene?, cuando la idea de otra persona o su posición choca con las nuestras y nos hace sentir incómodos siempre podemos llevar la atención a la curiosidad y la empatía. Este es uno de los ejercicios prácticos que le propongo a Mr. Q:

  1. Identificar el malestar, aceptarlo y tratar de “bajar su volumen”

  1. Ponernos en la piel de un investigador/a,  preguntando a la otra persona, recogiendo información y finalmente tratando de entender por qué se siente así.

Tal y como hablamos en nuestra sesión, estos ejercicios nos ayudan no solo a mejorar nuestra regulación emocional en situaciones interpersonales sino también a cultivar una mente abierta y empática.

Terminamos la entrevista con una serie de pautas prácticas para el manejo real de la diversidad y con la posibilidad de tener otra sesión si fuese necesario. 

Como decía al comienzo de este post, estas dos sesiones son muy representativas de los problemas que actualmente encontramos y de los que somos cada vez más conscientes en nuestros servicios tanto a empresas internacionales, como a instituciones educativas y particulares.

Por ello desde Sinews trabajamos en desarrollar programas orientados a continuar creciendo en esta “nueva normalidad” digital e inclusiva.

Terminé aquella jornada de trabajo, antes de irme de merecidas vacaciones que durarían tres semanas, redactando el informe para Mr. Q, en el cual además de detallar algunas recomendaciones prácticas , le recomiende el maravilloso libro “Talking to Strangers” de Malcolm Gladwell.

Ya de vuelta al trabajo y recordando aquellas dos sesiones me doy cuenta de que este septiembre es diferente pero también un nuevo comienzo en cuanto a oportunidades y retos en el área del la salud mental y laboral.

Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Leticia Martínez Prado
Psicóloga y Coach
Adultos y parejas
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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Diario de una Terapeuta Global: Tercera Entrada

Diario de una Terapeuta Global: Tercera Entrada

5:00 PM en Madrid y las 10 am en la ciudad de Estados Unidos donde se encuentra la persona con la que tengo sesión hoy. Es mi “tea time” y su café de la mañana.

La sesión de hoy es una sesión de seguimiento con una empleada de una compañía multinacional del sector Gas&Oil, se encuentra expatriada en esta ciudad americana y la de hoy no es una sesión tan sencilla.

Mrs. X lleva meses atravesando una situación emocional difícil pero fue hace tres semanas cuando se armó de valor para pedir ayuda y por eso estamos hoy aquí, en nuestra tercera sesión juntas.

Mrs. X llego hace más de un año a su nuevo destino, viajaba sola ya que tras dos meses se uniría a ella su pareja con la cual tenía una relación desde hacía 5 años.

Tal y como me comentó en la primera sesión en la que nos conocimos y comenzamos la evaluación, los primeros dos meses fueron difíciles ya que debía de adaptarse a nuevas tareas y en un idioma que a pesar de dominar no era su lengua materna, además se sentía considerablemente sola fuera del trabajo. Aún así Mrs. X se animaba pensando en que pronto llegarías su pareja y podrían explorar la zona y realizar todos los planes juntos que estaba organizando.

Días antes de cumplirse los primeros dos meses en ese nuevo destino recibió la noticia de que su pareja quería terminar la relación, hacía un tiempo que no se sentía igual y estos dos meses le habían ayudado a entender que ya no veía a Mrs. X como la persona con quien compartir su vida.

Desde ese momento su estado de ánimo y bienestar pasó por subidas y bajadas pero es especialmente desde hace tres meses cuando Mrs. X siente tristeza diaria,  problemas de sueño durante la noche y necesidad de pasar el día en la cama, ha alterado sus patrones de actividad física y alimentación y todo esto está repercutiendo en su trabajo.

Desde el departamento de movilidad internacional le han comentado la posibilidad de volver a España si continua así ya que hay días que no acude a trabajar y los que si lo hace apenas se concentra y se muestra muy irritable con sus compañeros.
Lo que acabo de describir, las alteraciones en rutinas, estado de ánimo, sueño y concentración son síntomas claros de un episodio depresivo pero considero mucho más interesantes los pensamientos y emociones que están alimentando a estos síntomas y que hemos explorado en anteriores sesiones.

Pensamientos relacionados con la toma de decisiones de viajar al destino en el que se encuentra ya que ella hubiese preferido otro proyecto que le ofrecieron en otro país donde conocía al equipo y que le resultaba más interesante pero eligió esta ciudad americana ya que facilitaba que su ex pareja pudiese viajar con ella. Se siente decepcionada con la situación y consigo misma por haber tomado esta decisión pero también por la posibilidad de tener que volver antes de haber aprendido y crecido todo lo que esperaba.

Pensamientos por otro lado relacionados con la culpa y la comparación a nivel social ya que había tenido anteriormente dos rupturas de pareja similares y se activaba en su mente la idea de “¿Qué está mal en mi? ; “siempre me ocurre lo mismo”. Sumándole a esto una absoluta sensación de soledad ya que la mayoría de sus compañeros de trabajo vivían en familia y ella se sentía fuera de los planes que hacían y sin posibilidad de tener un grupo de apoyo.

Todas estas emociones y pensamientos de culpa, tristeza, soledad y decepción consigo misma y con la situación hacen que Mrs. X viva en una montaña rusa de decisiones constante (lo cual tiene mucha relación con la alteración del descanso y la concentración) sobre si se va o se queda y qué hacer en ambos casos. Parece que cada vez que toma una decisión se enciende una voz en su cabeza a favor de la contraria y termina sintiéndose desesperanzada por la sensación de que haga lo que haga no se sentirá mejor.

Comenzaba este post diciendo que no se trataba de una sesión sencilla ya que por un lado tal vez no sea el momento de tomar una decisión teniendo en cuenta su estado de ánimo pero por otro lado debe prevalecer el bienestar y la salud dela empleada y estar en un lugar en el que se siente sola, sin su familia y en un entorno estresante no es el ambiente idóneo para su salud mental.
Este tipo de sesiones también producen en mi una cascada de emociones, no solo por la preocupación por la salud de Mrs. X sino también por otras como la empatía.

Aunque cada experiencia es única y personal creo que todas las personas que hemos vivido fuera en algún momento hemos tenido pensamientos y emociones similares como la nostalgia, el sentimiento de soledad, la culpa por no estar disfrutando tanto como deberíamos, la comparación con las experiencias de otros expatriados y la decepción con ciertas situaciones.
Yo también he experimentado semanas en las que esos monstruitos de mi cabeza no paraban de aparecen en los momentos menos oportunos y también he tenido la sensación de cambiar de opinión varias veces al día con respecto a mi futuro.

Por supuesto que también casi todos nos hemos sentido alguna vez angustiados tras una ruptura y culpándonos por lo sucedido, pensando qué hemos hecho mal.

Pero no todas las emociones que aparecen en mi durante la sesión son tan difíciles, también siento curiosidad y comodidad.

Es curioso que antes de comenzar a trabajar en este tipo de proyectos con multinacionales y por supuesto antes de la crisis del COVID-19 pensaba que la terapia online era una forma de sustituir a la presencial si no había otra posibilidad pero a día de hoy la encuentro muy interesante y agradable no solo por la posibilidad que nos da de ayudar a personas que se encuentran lejos de nosotros sino también por lo que aprendemos unos de otros.

Mrs. X igual que otros muchos/as clientes realiza las sesiones desde su casa y a no ser que yo esté en el despacho de Sinews, generalmente yo también las hago desde la mía.

Veo detrás de ella un conjunto de diferentes fotos enmarcadas en lo que parecen tres cuadros de madera desgastada pintada en blanco, están colocados de manera simétrica y resultan especialmente bonitos. En ellos puedo ver a Mrs. X en lo que parecen diferentes viajes, en uno de ellos esquiando con unas montañas y pinos nevados tras ella, en otro parece estar en un pantano realizando una especie de esquí acuático y en otro creo que está con un grupo de gente. Es curioso que a pesar de que le he preguntado en las primeras sesiones por sus intereses y aficiones no ha mencionado ninguna de estas actividades.

Pero ella también puede conocer un poco más de mí a nivel personal tras estas sesiones. A pesar de que trato de tener un ambiente neutro y sin distracciones cuando trabajo desde casa, hay cosas que no podemos evitar como por ejemplo de aparición de mi perro, un mastín tan grande como cariñoso durante las sesiones cuya cabeza es común que se asome o una de sus patitas enormes pidiéndome cariño. Yo he visto también durante los últimos años a los perros y gatos de diferentes clientes y he oído en ocasiones a familiares o repartidores de Amazon que llaman a casa en mitad de la sesión. Al principio esto me incomodaba un poco, actualmente y siempre que no suponga una gran distracción , creo que estos detalles nos humanizan, nos ayudan a conocernos y nos conectan mucho más a pesar de la distancia.

Además el hecho de hacer la sesión desde nuestro hogar, con nuestro té y taza favoritos y la comodidad de una alfombra o la madera bajo nuestros pies crea una sensación de seguridad y de auto-cuidado muy óptimas para la terapia. De hecho, hoy al comenzar la sesión Mrs. X me dice que tenía ganas de tenerla, que esta mañana ha vuelto a hacer un poco de ejercicio, ha desayunado y se ha preparado un café con su leche vegetal favorita para tomárselo conmigo en sesión porque ha pensado que esta es una mañana que se quería dedicar a si misma y a cuidarse física y mentalmente. Esta actitud por un lado me sorprende y alegra muchísimo y por otro me hace sentirme a mi de una manera similar, cómoda con ella y con muchas ganas de compartir y trabajar juntas durante esta hora.

Trabajaremos juntas la importancia de normalizar ciertas emociones, de darles espacio pero tratar de no regalarles toda nuestra atención, hablaremos de regulación emocional y comenzaremos a realizar ciertos ejercicios prácticos y así mismo trataremos de ir incorporando muy poco a poco y de manera progresiva conductas y actividades de las que antes disfrutaba.

Todavía es muy pronto para saber como progresará Mrs. X y la experiencia me dice que es mejor ser prudente e ir paso a paso pero intentaremos que aprenda de esta experiencia y sea finalmente ella quien decida qué hacer.

Terminamos nuestra hora juntas y le envío por email diferentes materiales para practicar, eso y la invitación a la próxima sesión.

Nos vemos la semana que viene para nuestro próximo café/tea time juntas. Gracias por compartir tanto conmigo Mrs. X.

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Leticia Martínez Prado
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Diario de una Terapeuta Global: Segunda Entrada

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4:00 PM en Madrid.

Tras una mañana con entrevistas previas a procesos de expatriación y redactando los correspondientes informes y recomendaciones corporativas, mi tarde comienza en la plataforma de Sinews-online de nuevo para una sesión de seguimiento con un empleado de una multinacional del sector Oil & Gas.

Estas sesiones de seguimiento que grandes compañías ponen a disposición de sus empleados tienen el objetivo de ayudarles con el manejo emocional de los procesos de expatriación, su adaptación a una nueva vida y la prevención de problemas o la asistencia cuando estos ya son una realidad. Hoy es Mr. H quien me espera conectado al otro lado de la pantalla y ¡del Océano Índico.!

Mr. H ya está en destino, lleva en él algo más de tres meses, se encuentra en un país asiático y a pesar de que al comienzo su adaptación fue sencilla en las últimas semanas se ha complicado y su estado de ánimo se ha resentido.

Mr. H ha establecido buenas relaciones sociales y se encuentra con su familia en el destino, ellos también se han adaptado sin mayores problemas pero su malestar viene por otra vía, en realidad por dos caminos diferentes.

1) Por un lado, las tareas que realiza no son exactamente las que pensaba que tendría asignadas y, a pesar de que le gustan y las ve como una oportunidad de crecimiento, le consumen mucho más tiempo de lo que esperaba.

2) Por otro, antes de trasladarse tenía algunas expectativas: viajar a lugares cercanos, diferentes actividades familiares, aprendizaje del idioma del país… y debido al proceso de adaptación y al cansancio no tiene tiempo ni energía para poder realizar todas estas actividades.

Todo esto genera en Mr H la sensación de “no estar aprovechando al máximo la experiencia” y de sentirse decepcionado consigo mismo.

Tras años trabajando con expatriados, este problema me resulta familiar, en ocasiones, las personas muy positivas y entusiastas creamos altas expectativas y no es que no se cumplan, sino que no se cumplen en el momento exacto que deseamos. Mr. H y yo reflexionamos sobre la necesidad de tener paciencia consigo mismo y de ser coherente con el momento que está viviendo. Probablemente la imagen que creó en su mente de cómo sería la experiencia no sea errónea, pero tal vez no sea realista para los primeros meses. Tratamos así de trabajar el ser amable consigo mismo y coherente con la situación que está viviendo, asumiendo que llegarán otras fases de su adaptación en las que sus sueños serán más viables.

En muchas ocasiones necesitamos normalizar el malestar. Comprender que todas las emociones tienen una función (por ejemplo, el agotamiento es nuestra señal de que debemos descansar y recuperar energía y el estrés nos avisa de que existen estímulos nuevos y debemos de estar atentos para aprender cómo se comportan y así poder reaccionar). Cuando somos capaces de entender lo que nos ocurre y aceptarlo, podemos empezar a ponérnoslo más fácil, ser compasivos con nosotros mismos y permitirnos vivir lo que toca vivir.

Así, tras repasar juntos las funciones de las emociones y compartir con él algunas estrategias de gestión del malestar terminamos riéndonos de la “presión de hacer, hacer, sonreír y sonreír “que muchas veces nos imponemos y comenzamos a pensar juntos en otras maneras de disfrutar del aprendizaje actual y poner objetivos realistas de actividades para realizar con la familia. En lugar de estar continuamente preocupados por “sacar el máximo y tener que disfrutarlo” podemos simplemente sentir la experiencia día a día.

Como decía al comienzo de mi diario, el mundo laboral más globalizado y diverso en el que nos encontramos es un reto apasionante y una maravillosa fuente para fomentar el aprendizaje y el compromiso.

Como en todo reto necesitamos incorporar en nuestro equipaje las herramientas para afrontarlo, aquí comparto algunas de las que trabajamos en nuestros servicios a empresas en procesos de expatriación, esperamos que te resulten tan útiles como lo han sido para nosotros:

1. La conciencia, la primera y principal. el conocimiento de las dificultades que nos encontraremos por las características del destino, pero también por nuestras características personales.

2. La capacidad de crear significado en cada tarea que hacemos y experiencia que vivimos, ¿por qué es esto importante para ti? ¿qué impacto tiene en tu crecimiento personal? ¿qué impacto tiene en la vida de otros y en la sociedad?

3. La conservación de nuestros hábitos y nuestra identidad, ya que solo estando mejor con nosotros mismos tendremos la mente más clara y abierta para comprender, empatizar y adaptarnos a las diferencias.

4. La normalización y gestión de emociones difíciles como la frustración o la incertidumbre

5. La amplificación de nuestras fortalezas personales, tanto las innatas como las creadas en anteriores experiencias.

Si nos vamos con una maleta lista con recursos para disfrutar y otros para manejar las dificultades, sin duda nuestra experiencia será más fácil y apasionante.

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Diario de una Terapeuta Global

Diario de una Terapeuta Global

9:00 AM en Madrid.

Hoy comienzo la mañana conectándome a través de la plataforma de Sinews Online con un empleado de una multinacional que va a ser expatriado al norte de Noruega.

Como es rutina, la entrevista comienza con nuestras respectivas presentaciones y explorando en qué momento de su trayectoria profesional llega su asignación al programa de movilidad internacional y cuáles son sus expectativas. Justo ahí termina la rutina.

Disfruto de este trabajo sobre todo por eso, cada caso es totalmente diferente, no por el destino, no por el trabajo, sino por la persona.

Hoy el empleado que está al otro lado de la pantalla y que me habla desde Canadá cuenta con amplísima experiencia internacional, ha trabajo en países latino-americanos, árabes y en su país de origen pero siempre lo ha hecho acompañado de su familia, en esta nueva asignación no será así, sus hijos comienzan la universidad y el lugar al que se va se encuentra considerablemente aislado por lo que viajará solo.

A lo largo de la entrevista comentamos su experiencia hasta el momento, comparte lo que sabe sobre el lugar en el que residirá los próximos tres años y lo que conoce o necesita conocer acerca de sus nuevas tareas. También repasamos los recursos personales con los que cuenta gracias a sus experiencias previas  (¡muchos! Me encanta ver a gente tan competente) y analizamos sus rasgos de personalidad, aquellos que le ayudarán a adaptarse y los que pueden darle problemas y reflexionamos sobre las dificultades a las que anticipa va a enfrentarse.

Mr Z asume con responsabilidad y ganas este nuevo reto pero también es consciente de que será muy diferente ya que extrañará a su familia, se encontrara más aislado que en otras ocasiones y el clima y la comida no serán lo mejor.

En este mundo laboral cada día más global, con más movilidad y con ambientes con mayor diversidad, aceptar el reto de desplazarte por trabajo a otro país puede ser a la vez que la experiencia laboral más enriquecedoras de tu vida, una de las más complicadas. Lo sabemos, salir de la zona de confort cuesta pero ayuda a ensanchar tus fronteras.

A estas alturas, os estaréis preguntando por el objetivo de esta entrevista. Primero aclararos que soy Psicológa General Sanitaria y que trabajo para SINEWS, una empresa que desde su nacimiento se ha dedicado a la atención de expatriados y sus familias en su idioma nativo. Y las compañías que desplazan empleados por todo el mundo nos piden estos programas de acompañamiento psicológico porque:

  1. Ayudan tanto a la compañía como al empleado a valorar el riesgo en que puede encontrarse su estado de ánimo y salud mental al realizar un cambio tan importante.
  2. Fomentan que el profesional explore las posibles dificultades que pueden surgir en destino y sea más consciente de sus estrategias personales de afrontamiento: qué aprendizajes anteriores le pueden resultar útiles y con qué fortalezas personales y estilos de afrontamiento cuenta para manejar estas dificultades.
  3. Mejoran el vínculo entre la compañía y sus trabajadores ya que lejos de tratarse de un proceso de recursos humanos se centra en el bienestar de los empleados. Poner el foco en el bienestar de las personas y no sólo en su productividad sabemos que es una de las mejores maneras de retener el talento y de crear un clima de confianza y compromiso.

Según avanza la entrevista exploramos también las áreas sociales y de relaciones con otros compañeros y aquí llega la parte más interesante que probablemente será la clave para la adaptación de nuestro cliente de hoy. Ya en la evaluación psicométrica de personalidad por la que pasó antes de realizar la entrevista (un test super completo que se hace online y que yo reviso cuidadosamente antes de contactar al empleado) encontré una alta puntuación en indiferencia social y en dificultad en el manejo de las situaciones interpersonales. Mr Z afirma no ser muy proactivo a la hora de comenzar relaciones sociales y no haberlo entrenado en anteriores expatriaciones ya que al viajar acompañado de su familia no le resultaba necesario porque hacían actividades deportivas o turísticas con frecuencia ellos solos.

Es interesante que a pesar de no considerarse una persona con altas capacidades sociales admite que su bienestar depende en gran parte de las relaciones con otras personas ya que lo mejor que se ha llevado de sus destinos anteriores es la gente a la que ha conocido y el sentir que puede confiar en el equipo y crear una “pequeña familia”.

Para ser totalmente sincera esto no me sorprende, ni en el caso de Mr Z ni en cualquier otro caso, me lo aplico perfectamente a mi misma. Como seres humanos somos seres sociales, inevitablemente y a pesar de nuestras diferencias todos y todas dependemos en nuestro estado de ánimo y bienestar de la calidad y calidez de nuestras relaciones con otras personas.
La empresa para la que trabaja Mr Z es del sector Oil & Gas y su próximo destino uno muy aislado, por lo que  generar un buen clima social es clave en un entorno laboral allí será crucial.

En mis conversaciones con empleados en el programa de movilidad internacional, cuando repasamos qué han aprendido de sus mudanzas anteriores, un porcentaje altísimo de ellos me habla de cómo “aprendes que tu forma de ver o de hacer las cosas no es que sea más o menos correcta que las de otros, es sólo la tuya y tienes que entender y aprender que hay otras formas igual de válidas”, muchos también mencionan el poder de la escucha como una herramienta clave para la adaptación y para crear lazos con otras personas.

Pero hay una pregunta de estas entrevistas que me entusiasma y a partir de la cual Mr Z y yo plantearemos una estrategia de adaptación social en su nuevo destino. Es una pregunta sobre los rasgos de personalidad que facilitan nuestro día a día. A lo largo de la literatura científica se les ha llamado fortalezas personales, virtudes, valores… pero yo encuentro muy útil hablar de ellos como facilitadores. Todos tenemos rasgos de nuestra personalidad que nos complican el día a día, que nos hacen sentirnos mal…pero también contamos con rasgos facilitadores, aquellos que nos hacen crecer y nos aportan bienestar. Averiguamos que uno de los más importantes para Mr Z es la curiosidad, tal vez él no sea muy extrovertido pero su afán por conocer personas y realidades distintas y sus ganas de aprender podrán servirle para crear nuevas relaciones con la que será su “pequeña familia” en su destino.

Estamos terminando ya nuestra conversación y ahora exploramos juntos hábitos de vida y estrategias de afrontamiento del estrés y gestión emocional y así terminamos la entrevista repasando la información que hemos visto y recordando a Mr Z que si surgiesen problemas en destino estamos a su disposición para sesiones de apoyo psicológico online.

Me ha encantado conocer a Mr Z y estoy segura de que le irá bien, es una persona flexible y tiene sus estrategias claras. El plan que hemos trazado juntos, le ayudará.

Ha llegado la hora de poner por escrito los resultados del test y de la entrevista, me pongo ya con el informe de Mr Z, tanto el que escribiré para él y en el que podrá leer nuestro plan y ver un listado de lecturas que le he recomendado sobre cómo lidiar con la distancia con su familia y cómo mejorar sus habilidades interpersonales. También haré un breve informe con sugerencias para la compañía.

Confieso que esta parte es un poco más tediosa, pero la veo muy útil y eso me ayuda a remangarme. Sé que es importante.  Escribo con un pensamiento en mente: ¡Buena suerte con tu nueva etapa, Mr Z!

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Mindfulness para cuidar de nosotros mismos

Mindfulness para cuidar de nosotros mismos

El self es el autoconcepto que tenemos sobre nosotros mismos, cómo pensamos que somos, qué mensajes nos mandamos y por supuesto está altamente relacionado no solo con nuestro estado de ánimo sino también con nuestra salud mental.

Múltiples cosas que realizamos están orientadas a equilibrar o a “cuidar” ese self. Incluso el modelo del profesor Richard Bentall plantea y evidencia que la  autoestima  implícita se ha identificado también como un proceso que nos puede ayudar a entender mejor el delirio persecutorio, es decir, la paranoia, el síntoma más común de la psicopatología mental severa (Bentall et al., 2008; Fowler et al., 2006).

Bentall y cols. (2001) plantean que los pacientes con paranoia tratan de evitar creencias negativas sobre uno mismo asumiendo que los fracasos en su vida son causados intencionadamente por las acciones de otras personas llamando así a este modelo el modelo del sesgo-auto sirviente.

Así probablemente a muchos de nosotros mientras leemos esto nos vengan a la mente un gran número de conductas que realizamos o de pensamientos orientados a cuidar ese “self”.  Estos mensajes que nos enviamos pueden ser positivos para nuestras vidas o no serlo tanto.

Por ejemplo, si queremos cuidarnos del sentimiento de haber fallado podemos tender a culpar a otros, a la suerte o al contexto, algo similar ocurre con conductas típicas de los celos, la alimentación inconsciente, las relaciones negativas con los otros… todos tratan de calmarnos y darnos sensación de control a corto plazo a pesar de perjudicarnos a largo plazo, es decir, en nuestra auténtica trayectoria vital.

Entonces…¿cómo cuidar ese self? ¿cómo mejorarlo y hacerlo más fuerte y positivo?

Los 3 pasos del Mindfulness tal vez puedan ayudarnos con esto:

Cultivar la conciencia y la capacidad de estar en el momento presente.
Obviamente todos sabemos donde estamos física y temporalmente, pero ¿cuántas veces hemos vivido en nuestros pensamientos en lugar de en el momento presente? ¿cuántas veces hemos “desconectado” de lo que está ocurriendo aquí y ahora para estar centrados en una preocupación acerca del pasado o del futuro?

MINDFULNESSS, ese término tan popular últimamente no es otra cosa que cultivar la capacidad de vivir en el aquí y ahora, tomando conciencia de todo lo que viene a mi cabeza para “boicotear” esa presencia, reconocer esos pensamientos y emociones y desde la aceptación y la amabilidad (ya que todo humano se distrae con preocupaciones sobre el pasado o el futuro)  y finalmente volver a llevar la atención a ese momento presente, sea como sea, sin juzgar.

Self-compassion o la cuidar de nosotros mismos.
Ya hemos reconocido los pensamientos que vienen a nuestra mente para sacarnos del momento presente y también somos conscientes de su naturaleza, especialmente de cuando son pensamientos y emociones difíciles y dolorosos.

Debemos cuidar de esas emociones difíciles, porque cuando las cuidamos nos cuidamos a nosotros mismos, pero no desde un punto de vista paternalista, como dice Kristin Neff (una de las creadoras del  programa Mindfulness Self Compassion )Auto-Compasión no es victimismo y no es autoindulgencia porque el objetivo es totalmente contrario a fusionarnos con la emoción negativa o a comportarnos al estilo Bridget Jones: “estoy pasando una mala época asique voy a sentarme en el sofá todo el día a ver películas tristes y comer un litro de helado”. No es eso….el objetivo que persigue es el de hablarnos bien, cuidarnos y desde ahí impulsar un bienestar a largo plazo.
En ocasiones creemos que enviarnos mensajes duros y agresivos va a motivarnos, pero realmente la única utilidad que tienen es aumentar esos sentimientos negativos y desagradables.

Loving-Kindness, Amor y Amabilidad hacia los otros
Cuando somos capaces de vivir en el momento presente y de aceptar nuestras emociones y pensamientos y aprendemos no a cambiarlos sino a cambiar nuestra relación con ellos, entonces podemos realizar lo mismo hacia otras personas, somos capaces de aceptar defectos, controlar la impaciencia, controlar el feedback y disfrutar plenamente de la compañía de los otros, teniendo también hacia ellos una actitud de cariño, amabilidad y cuidado.

Barbara Fredickson, una de las psicólogas más influyentes según Forbes, demuestra en sus estudios que al cultivar esta capacidad de amor y amabilidad hacia otras personas aumentan diferentes marcadores de salud, incluso asociados con la longevidad (Fredickson, 2015).

Así que…anímate a estar presente, ser amable contigo mismo y con otras personas y vivirás MÁS Y MEJOR!

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