Los niños aprenden a leer a diferentes velocidades y edades. Aunque para algunos, este proceso es particularmente complicado y prolongado en el tiempo. La mayoría de las veces, esto podría deberse a una falta de motivación. Cuando esto sucede, es menos probable que los niños dediquen el tiempo y el esfuerzo para mejorarlo, lo cual, desafortunadamente, conduce a un circulo vicioso de malas habilidades de lectura y mayor frustración. Y, en consecuencia, menor gusto por la lectura.

Entonces, ¿qué podemos hacer para motivar a un niño a leer? A veces esto puede parecer una tarea imposible, pero la realidad es que es más fácil de lo que imaginamos. Estos son siete tips que podemos aplicar para fomentar buenos hábitos de lectura en los niños:

  • Dedicar un tiempo para leer. Incluso si son solo 10 minutos al día, ya que pequeños momentos de calidad de lectura diarios, son mejores que una sesión larga de forma ocasional. Junto a esto, también es posible reemplazar alguna actividad nocturna, como ver la televisión; para leer con ellos antes de acostarse.
  • Proporcionar un ambiente que les motive a disfrutar de los libros. Tener un espacio acogedor y cómodo para el tiempo de lectura es beneficioso para generar interés en los libros. No obstante, otro factor importante son los padres, ya que, si queremos que los niños disfruten leyendo por placer, qué mejor manera que mostrarles en uno mismo que lo disfrutamos también.
  • Hacerlo lo más entretenido posible. Evitar introducirlo como deberes extra del colegio, ya que será menos productivo y motivador. En lugar de ello, elegir libros con los que ellos puedan identificarse o libros que incluyan temas de interés para ellos, incluso ayudándoles a descubrir nuevos géneros. A la hora de leer, también se pueden incluir desafíos de inventar voces divertidas entre todos.
  • Comprobar que el material de lectura esté al nivel del niño, ya que es clave para mantener la motivación. Sin embargo, si se quiere probar libros con niveles de lectura más altos, una vez que se sientan cómodos leyendo, es necesario asegurarse que tengan muchas ilustraciones y apoyos visuales.
  • Hacerlo interactivo. Al leer con ellos, podemos hacerles preguntas sobre la historia (personajes, lugares en la historia, lo que piensan que sucederá después) a la vez que ayudarles a asociar lo leído con experiencias propias. Una vez terminada la lectura, también podemos pedirles que vuelvan a contar las historia, intentando ayudarles a recordar la secuencia con pistas.
  • Estar alerta a problemas de lectura. En ocasiones, cuando un niño tiene dificultades de lectura de forma continua sin ninguna mejora, podría deberse a una discapacidad de aprendizaje subyacente. Es por eso que es tan importante estar atento a los signos de problemas de lectura de cara a buscar otras soluciones.
  • No olvidar reconocer sus pequeños logros.
Departamento de Logopedia
Gloria Rios
Logopeda
Niños, adolescentes y adultos
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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