Kit de Herramientas de la Terapia de Superhéroes para ayudar tu hij@ a lidiar con situaciones difíciles

Kit de Herramientas de la Terapia de Superhéroes para ayudar tu hij@ a lidiar con situaciones difíciles

Terapia de superhéroes, ¿eso existe?

Janina Scarlet PhD, adaptó una intervención basada en la evidencia llamada Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la convirtió en la terapia favorita de los amantes de los superhéroes, con la intención de ayudar a niñ@s y adultos a manejar sus síntomas de depresión, ansiedad, estrés postraumático y otras condiciones de salud mental. El objetivo de ACT y la Terapia de Superhéroes es ayudar a las personas a aprender a tener una relación más saludable y flexible con sus pensamientos, emociones y otros eventos privados significativos. Lo que a su vez les permitirá entender quiénes quieren ser y avanzar hacia lo que es verdaderamente valioso para ellos.

Trabajar en valores con niñ@s puede ser una tarea muy desafiante debido a su trasfondo tan abstracto. Pedirle a niñ@s o adolescentes que hagan lo que es importante por encima del dolor o la incomodidad puede parecer imposible. Afortunadamente, ahí es donde los superhéroes son útiles. Desde el marco de ACT, un terapeuta puede ayudar a un paciente a relacionarse con un superhéroe, comprender el origen de ese superhéroe y discutir cómo ese superhéroe ha superado muchos de sus propios desafíos (probablemente relacionados con lo social, emocional o psicológico) al realizar acciones que lo dirigen hacia sus valores. Motivar a los niñ@s a conectarse con la historia de un superhéroe les permitirá jugar con diferentes perspectivas que pueden ayudarlos a aclarar lo que es importante para ellos.

Entonces, ¿cómo podemos usar la terapia de superhéroes en nuestra vida cotidiana?

Idealmente, la Terapia de Superhéroes debe usarse como una guía para que los terapeutas que usan intervenciones basadas ​​en evidencia las apliquen en niñ@s o adultos en sesión. Sin embargo, como dijo el creador de Marvel Comics, Stan Lee: “La persona que ayuda a los demás simplemente porque es necesario y porque es lo correcto, es, sin duda, un verdadero superhéroe”. Así que tomemos nuestras capas y saquemos a nuestro superhéroe interior.

1 – Busca un superhéroe con el que tu hij@ pueda relacionarse. ¿Puedes pensar en un superhéroe o un personaje con el que tu hij@ pueda identificarse? También puede ser su personaje favorito, no tiene por qué ser un superhéroe en el sentido estricto de la palabra. Puede ser cualquier personaje de su libro, película o serie favorita. Incluso puede ser un miembro de la familia o una persona en su vida que admire, o un personaje que pueda tener una historia de origen o una lucha con la que pueda conectar.

Por ejemplo, para la Dra. Scarlett fue Tormenta de X-Men. Cuando era muy joven, la Dra. Scarlet estuvo expuesta a una explosión nuclear porque vivía en un pequeño pueblo cerca de Chernóbil. Esto tuvo efectos increíblemente debilitantes en su salud. Para empeorar las cosas, sus síntomas estaban fuertemente influenciados por el clima: si hacía calor, le sangraba mucho la nariz, si estaba húmedo, le daban migrañas o convulsiones, etc. Cuando tenía doce años, su familia decidió mudarse a los Estados Unidos, pensando que la situación mejoraría estando lejos de la radiación, pero allí enfrentó otro tipo de problemas. En la escuela, sus nuevos compañer@s de clase no podían entender por lo que había pasado y tuvo que soportar un intenso acoso escolar. La llamaban “radiactiva” o “contagiosa” y sus compañer@s tenían miedo de tocarla o estar cerca de ella. Esto la hizo sentir completamente sola y deprimida. Pero todo cambió cuando vio X-Men. Los «Super Mutantes» la hicieron sentir menos sola, especialmente cuando descubrió a Tormenta, una superheroína que podía controlar el clima, un superpoder que siempre deseó tener, ya que, su propia enfermedad dependía del clima.

¿Hay algún superhéroe que pueda hacer que tu hij@ se sienta un poco menos solo en el mundo? ¿Un personaje que aman o admiran? Puede ser Batman, Superman, Harry Potter, Katniss Everdeen, incluso una princesa de Disney, un personaje de Encanto, Frozen o series de anime. Cualquier personaje que puedan pensar.

2 – ¿Cuál es su superpoder? Trata de averiguar qué es lo que le gusta tanto a tu hij@ de este personaje. ¿Qué superpoderes tienen? ¿a qué problemas se ha enfrentado y qué han necesitado para superarlos? ¿Qué características han enganchado a tu hij@ a este personaje?

Esta es una conversación que también puedes tener con niñ@s más pequeños, es posible que no sean tan claros como l@s mayores, pero si te dicen que les gusta Batman porque es bueno para salirse de aprietos, hay un par de características que puedes sacar de eso como: inteligente, bueno resolviendo problemas, rápido, fuerte. Siempre hay algo detrás de la respuesta obvia, lo cual es realmente valioso, pues estos superpoderes pueden ser la ventana a los valores de tu hij@.

3 – Diario de superhéroes. Una vez que hayas encontrado los superpoderes que tu hij@ admira, es importante que se traduzcan en acciones. Encuentra una manera en la que tu hij@ y tú puedan ser un poco más como Superman, Batman, Elsa, Katniss o cualquier personaje que hayan elegido. Para que sea más divertido, introdúcelo como misiones que tienen que cumplir y tengan un Diario de Superhéroe donde tu hij@ puede dibujar o escribir todas las misiones que ha completado como su superhéroe, para que en momentos difíciles pueda volver y recordar todo lo que es capaz de hacer.

4 – Encuentra un Mentor de Superhéroe. Cada Superhéroe tiene un compañero o un mentor que lo apoya durante sus misiones. Batman tiene a Alfred, Harry Potter tiene a Ron y Hermione, Ironman tiene a Jarvis y Katniss tiene a Haymitch. Anima a tu hij@ a encontrar un compañero o un mentor, puede ser un miembro de la familia, un amig@, una mascota o incluso un terapeuta. Sinews puede ser una gran fuente de asesoramiento, contamos con un gran grupo de terapeutas infantiles que con gusto aprovecharán la oportunidad de ser un mentor de superhéroes.

5 – Todo historia de superhéroe comienza con dificultades. Por último, pero no menos importante, recuérdale a tu hij@ que todos los superhéroes tienen una historia de origen que suele implicar algún tipo de dificultad. Batman perdió a sus padres, Harry Potter no solo perdió a sus padres, tuvo que soportar la horrible familia que le quedaba, Hulk estuvo expuesto a la radiación, entre otros desafíos. Estas historias los convirtieron en los superhéroes que son, las dificultades los ayudaron a desarrollar los increíbles superpoderes que todos admiramos. Entonces, si tu hij@s siente que la vida es un poco desalentadora, recuérdale que esto que tanto les preocupa le convertirá en un asombroso superhéroe.

Referencias:

Scarlet, J. (2017). Superhero Therapy: Mindfulness skills to help teens & young adults deal with anxiety, depression and trauma. New Harbinger. 

Washington, K. (2019, April 25). What is superhero therapy?. Denver Health Blog. https://www.denverhealth.org/blog/2019/04/what-is-superhero-therapy

Sinews, Hacemos Fácil lo Difícil
Sinews MTI
Instituto de Terapia Multilingüe
Psicología, Psiquiatría, Logopedia
Cita en la Clínica

Maneras de amar, un libro para entender mejor tus relaciones amorosa

Maneras de amar, un libro para entender mejor tus relaciones amorosas

El amor es, sin duda, uno de los temas que más nos ha fascinado (y torturado, a partes iguales) desde el inicio de la civilización. Sin embargo, también es una de las grandes interrogantes científicas, ¿Cómo funciona el amor y, sobre todo, por qué nos enamoramos de quién nos enamoramos? En psicología una de las teorías que está buscando explicaciones, investigando y resolviendo, en parte, estos enigmas es la teoría del apego.

La belleza de esta teoría es que, si conocemos nuestro estilo de apego, podemos también resolver algunas de las contradicciones amorosas en las que caemos y acertar mejor en nuestras decisiones románticas. Como, por ejemplo: “¿por qué si, en general me considero una persona con confianza en mí mismo/a, en el momento en el que la persona que me gusta se muestra distante, me siento fatal y siento que no valgo nada?” o quizás otra persona se pregunte: “¿por qué si me enamoro con facilidad, cuando la relación empieza a estabilizarse, empiezo a encontrarle pegas y decido romper rápidamente?”

Primero, pongamos en contexto esta teoría: Inicialmente, el estudio del apego no estaba relacionado con las relaciones románticas sino con el vínculo que surge entre los bebés y sus madres/padres o cuidadores afectivos. Bowlby (1958), un psiquiatra inglés que trabajaba en un hospital con niños, acuñó este término al estudiar los efectos que la relación entre madre e hijo/a tenía en el desarrollo cognitivo, emocional y social del bebé. Aquellos niños que habían sido separados prematuramente de sus madres (porque, por ejemplo, se habían quedado huérfanos durante la segunda guerra mundial), incluso teniendo cubiertas sus necesidades físicas y nutricionales, sufrían graves consecuencias en su desarrollo cognitivo debido a la ausencia del contacto con su figura de apego.

Gracias a esta teoría aprendimos que, cuando nacemos necesitamos la protección de un adulto para que cubran nuestras necesidades físicas-como la alimentación y el abrigo- pero, sobre todo, para sentirnos queridos, atendidos y para que nos consuelen cuando se activa nuestro sistema nervioso y la respuesta del estrés.

No fue hasta mucho más adelante, a finales de los 80, cuando Cindy Hazan y Philip Shaver nos ayudaron a entender que la necesidad de apego no es algo exclusivo de los niños. La seguridad que sentimos o no, en nuestra relación romántica despierta también nuestros estilos de apego. Por decirlo de una manera sencilla, el apego que se crea en nuestra relación con nuestros padres, funciona como el molde para entender cómo relacionarnos y qué esperar de nuestras relaciones íntimas y sociales.

En este libro, ‘Maneras de amar’ de Levine y Heller (2010), analizan en profundidad cómo influye nuestro estilo de apego en las decisiones románticas que tomamos.

Las personas con un estilo de apego seguro de pequeños aprendieron que el mundo era un lugar estable, predecible y también que podían confiar en que las personas a su alrededor estarían disponibles para ellos siempre que los necesitaran. Por eso en sus relaciones románticas no suelen sentir muchas dudas, se sienten cómodos mostrándose vulnerables ante la persona que quieren y en general, se sienten merecedores de dicho afecto.

En cambio, las personas con un estilo de apego ansioso, se criaron en un ambiente en el que sus necesidades físicas y emocionales se satisfacían de manera ambivalente o intermitente: en ocasiones, estaban ahí para cuidarles y sus cuidadores afectivos entendían qué necesitaban, y en otros momentos, no estaban o no los sentían disponibles para ellos. Como sabemos que el objetivo primordial de los bebés es asegurar su proximidad a su figura de apego, los niños con un apego inseguro-ansioso, desarrollaron una estrategia muy adaptativa para conseguirlo: acercarse a su figura de apego, incluso cuando esta persona se alejaba. Ahora que somos adultos, si te identificas con este estilo, seguramente te critiques mucho porque cuando la persona que te gusta se muestra distante o ambivalente, su actitud genera mucha ansiedad dentro de ti y para calmarte buscas acercarte todavía más. Por favor, no te critiques ni te llames “desesperado/a”, recuerda, en el pasado, ésta fue una forma adaptativa de sobrevivir.

Las personas con un estilo de apego evitativo aprendieron que sus cuidadores pueden rechazarles o ser distantes con ellos. Por eso, aprendieron a sólo depender de ellos mismos y no contar con nadie más, porque si se confiaban demasiado, tenían miedo de ser decepcionados después. En sus relaciones románticas dicen querer intimidad y cercanía, se enamoran con facilidad, y no tienen dificulta en tener relaciones íntimas sexuales, sin embargo, en cuanto profundizan en una relación, les asusta perder su independencia y se muestran distantes.

Este libro ayuda a identificar nuestros estilos de apego y a partir de ese conocimiento, a tomar los pasos para buscar relaciones que “curen” nuestro estilo de apego. En concreto, se explora en profundidad las necesidades afectivas que cada estilo posee. Por ejemplo, las personas con un estilo de apego ansioso tendrán: necesidad de contacto frecuente, de estabilidad, de claridad respecto a lo que la otra persona siente, etc. Tener estas necesidades es totalmente válido y más que eso, es fundamental ser consciente de ellas y buscar relaciones románticas que estén alineadas con esas necesidades. Si somos capaces de validar nuestras necesidades, y comunicarlas abiertamente, podremos observar cómo reacciona nuestra pareja, si está preparada/o para cubrir nuestras necesidades (o no). Y, a partir de ahí será más sencillo, decidir priorizar relaciones con personas que nos ofrezcan una base segura y nos transmitan ese afecto y confianza que tanto necesitamos.

En este libro, ‘Maneras de amar’, de Levine podemos tener un primer acercamiento a la teoría del apego y cómo influye en nuestras relaciones románticas. Pero, en este libro, se quedan en el tintero varios temas, por ejemplo, en el libro no se reflejan ejemplos de relaciones LGTBQ+. Tampoco intenta ofrecer una explicación a cómo influenciarían los estilos de apego en relaciones poliamorosas o no monógamas.

En cualquier caso, espero que sea un buen comienzo para replantearte tus relaciones románticas, aprender a identificar tus patrones de elección de pareja y poner en el centro y validar siempre tus necesidades afectivas en una relación de pareja. ¡Buena suerte en este camino!

Lucía Largo
Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Lucía Largo
Psicóloga
Adultos y adolescentes
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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Reseña de película: Separados (2006)

Reseña de película: Separados (2006)

“Separados” es una película ideal para comprender los entresijos de las relaciones de pareja. Trata de Brooke (Jennifer Aniston) y Gary (Vince Vaughn), una pareja que decide finalizar su relación después de unos años, lo cual desencadena una serie de acontecimientos posteriores: la lucha por quién se queda el piso que compartían, y más tarde, la evolución de cada uno al lidiar con esta ruptura.

Una escena clave ocurre al principio de la película, donde la pareja discute por cosas superficiales. Brooke le recrimina a Gary que no se ha ofrecido a ayudarle a lavar los platos, y después continúa diciéndole que él nunca le compra flores o nunca le lleva a ver el ballet. Ante esto, Gary responde muy frustrado, diciendo que siente que nunca hace las cosas lo suficientemente bien para Brooke y que nunca está contenta con ello.

Este tipo de discusiones pueden ocurrir a menudo en las parejas, y hay veces que no se dan cuenta del mensaje que hay detrás de estos reproches aparentemente superficiales.

En esta dinámica de pareja se puede observar cómo los pensamientos y acciones de uno retroalimentan los del otro, y viceversa, y de ahí creando un círculo vicioso (o lo que llamamos en terapia: circularidad). En este caso, si lo reducimos a un mecanismo simple, lo veríamos de la siguiente manera:

Brooke piensa “Gary no me aprecia”, y de ahí se siente poco valorada, frustrada y desmotivada, y consecuentemente le dice a Gary que no hace nada por ella. Esto provoca el punto número 2.

Gary piensa “Haga lo que haga, Brooke no lo verá como suficiente”, y de ahí se siente incapaz, frustrado y defensivo, y consecuentemente no intenta hacer cosas que a Brooke le gustarían. Y esto retroalimenta el punto número 1.

Dentro de esta circularidad, hace falta realizar cambios para crear una retroalimentación más sana. De hecho, más tarde veremos cómo Brooke hace esto, comunicando exactamente lo que intentaba transmitir en esta primera discusión: no se siente valorada ni apreciada por Gary. De hecho, se ve cómo Gary está mucho más receptivo ante este tipo de comunicación vulnerable y directa, y no se muestra defensivo porque no lo siente como un ataque.

Desde luego, esta comedia romántica es una herramienta que puede darnos un vistazo de lo que puede complicarse la vida en pareja por dinámicas que se atascan y se pueden volver crónicas. Pero también nos puede enseñar cómo un pequeño cambio en la dinámica puede abrir puertas nuevas hacia el cambio y el crecimiento como pareja.

Te dejamos el clip de la escena de la discusión con subtítulos.

Separados (2006)

Alexia Kelsey Roncero Penistone
Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Alexia Kelsey Roncero Penistone
Psicóloga Sanitaria
Adultos, adolescentes, parejas y familias
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos...

Como dice la canción: “¡Ya vienen los Reyes Magos caminito de Belén”! Un año más tachando su lista de deseos y envolviendo paquetes. Pocas cosas hay tan mágicas como ver la ilusión en sus ojos cuando se despiertan la mañana de Reyes y ven todos los regalos debajo del árbol de Navidad. Sin embargo, aunque nos encanta satisfacer sus deseos, también nos gustaría que aprendiesen jugando. Muchas familias nos han preguntado nuestra opinión profesional acerca de este tema. Es por eso que hemos dedicado una entrada de nuestro blog a elaborar una pequeña lista de juegos que, a la par que divertidos, les ayudan a estimular sus funciones cognitivas.
  • LINCE: Comenzamos con un juego ideal para estimular la atención selectiva de los peques de la casa- Consiste en un tablero redondo con imágenes y unas fichas en las que aparece una sola imagen. El juego consiste en extraer una ficha y encontrar lo más rápido posible la imagen que aparece en ella. Gana la ronda el primero que lo encuentre. ¡Ideal para una tarde en familia! (4-7 años).
  • CUBEEZ: Imaginen un híbrido entre Mr. Potato y un cubo de Rubik y tendrán una ligera de cómo funciona Cubeez. Cada jugador dispone de tres cubos con diferentes ojos y bocas. Ganará la ronda quien antes consiga crear la cara que aparece en la carta del mazo. Además de lo divertido que resulta, conseguiremos trabajar una gran variedad de funciones cognitivas como la atención selectiva visual, la orientación espacial y la motricidad fina. (A partir de 6 años).
  • JUNGLE SPEED KIDS: La versión infantil de este juego de mesa clásico es perfecta para estimular los reflejos y la memoria visual de los más pequeños. El objetivo del juego consiste en conseguir recordar la posición de las cartas de animales para poder formar el mayor número de parejas posible y así salvarles de las garras del león. Gana el jugador que más parejas haya conseguido voltear. Otro aspecto interesante de este juego es que nos permitirá trabajar la inhibición conductual, puesto que cuando un jugador levante dos cartas y no tengan el mismo animal, no podrá participar en el juego hasta que vuelva a ser su turno. (A partir de 5 años).
  • CONCEPT KIDS: Este juego es, sin duda, uno de los más recomendados para trabajar la formación de conceptos y el razonamiento abstracto. El objetivo es conseguir que el resto de jugadores adivinen un animal, señalando los iconos que aparecen en el tablero. Una de sus principales ventajas es que no requiere el uso del lenguaje verbal, ni del aprendizaje de la lectura. Por tanto, es ideal para niños a partir de 4 años.
  • ANIMAL SOBRE ANIMAL: Una versión de la clásica Jenga adaptada para el público infantil, que pondrá a prueba su capacidad de concentración y sus habilidades visoespaciales. Es uno de esos básicos que nunca pasa de moda, consiguiendo atrapar a toda la familia. (A partir de 4 años).

Los juegos de mesa son una estupenda forma de pasar tiempo de calidad con nuestros hijos, pues aquello que recordarán cuando sean mayores no es aquel juguete tan fascinante que les trajeron los Reyes, sino todos esos momentos especiales que pasamos en familia.

Escrito por Alba Ferrero.


¿Qué hacer cuando un familiar es diagnosticado con cáncer?

¿Qué hacer cuando un familiar es diagnosticado con cáncer?

Recibir noticias tan graves como la enfermedad de un familiar suele ser un hecho con un enorme potencial desestabilizador. Este hecho se agrava aún más si hablamos de cáncer, ya que esta enfermedad conlleva un enorme estigma por ser socialmente considerada una condición fatal, aunque en la práctica no siempre es así.

Muchas personas, una vez que ha pasado el impacto inicial de la noticia, luego se preguntan si hay algo que pueden hacer por su familiar, pero muchas veces surge la pregunta de cómo se puede ayudar a una persona en esta situación.

Como comentamos anteriormente en posts sobre este tema, hablar de cáncer en general es engañoso, ya que esta enfermedad, dependiendo de la ubicación, tamaño y estado de salud del paciente puede ser tan inofensiva como para no tener prácticamente complicaciones (en casos de detección rápida e intervención), o tan terminal como inoperable y mortal.

En cualquier caso, muchas de las cosas que podemos hacer por las personas que padecen esta enfermedad son las mismas independientemente del grado de gravedad de su afección, por lo que vamos a hacer ciertos puntos y luego a mencionar casos especiales.

  1. Entender qué tipo de ayuda necesita nuestro familiar: Todos tenemos una forma en la que nos gusta que nos consuelen, algunas personas necesitan contacto físico, las calma y las hace sentir mejor, pero otras no lo soportan y pueden sentirse incómodo con eso. De la misma forma, hay personas que aprecian la interacción regular y que los controlen para ver cómo les va, y hay quienes prefieren tener su propio espacio y tiempo a solas para manejar la ola de emociones que acompaña a este tipo de noticias. . Como no podemos leer las mentes de las personas con las que vivimos, hay un pequeño truco que casi siempre funciona: ¡Pregunte!
    Dar espacio a nuestro familiar y hacer preguntas como: «¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte?», «¿Preferirías que hablemos de esto a menudo o crees que sería mejor para ti lidiar con esto en tu ¿propio?» «¿Te haría sentir mejor si hiciéramos planes con más frecuencia?» son excelentes formas de empoderar a la persona con la que hablamos. Les permitimos gestionar las interacciones que tienen de la forma que les resulte más sencilla, y también tenemos la certeza de que les estamos ayudando.
  2. Esté atento a reacciones emocionales intensas: Es muy normal que tras recibir noticias de este calibre, las emociones puedan apoderarse de la persona que las escucha. Las emociones que alguien pueda sentir pueden ser realmente variadas; tristeza, vergüenza, culpa por no haber actuado antes, ansiedad, miedo, enfado y muchos más. Compartir la carga de estas emociones (siempre al ritmo que marca el afectado, como se mencionó anteriormente) siempre las hace más fáciles de manejar. Además, normalizar este tipo de reacciones emocionales y acompañar a la persona que las sufre nunca es una mala opción.
    3) Presta atención a los pensamientos distorsionados: Cuando sufrimos oleadas de emociones negativas intensas, suelen sesgar nuestra forma de pensar y podemos acabar teniendo pensamientos algo dramáticos, ilógicos y algo extremos. No es raro encontrarse con personas que piensan que lo que les sucede es un castigo por algo que hicieron mal, que su vida ya no tiene sentido o que otros no pueden ayudarlos en absoluto. Ayudar a los pacientes a eliminar estos pensamientos es el trabajo de un psicólogo, pero a veces el simple hecho de ser consciente de que existen y que nos afectan negativamente ayuda a reducir el efecto que tienen en nosotros.

En algunos casos, lamentablemente, el cáncer es terminal y, aunque las muestras de apoyo mencionadas anteriormente son igualmente importantes, estos casos tienen una particularidad.

Cabe mencionar que ante la muerte muchas veces las personas reevalúan su vida y se plantean cómo les ha ido, qué podrían haber hecho de otra manera, etc. Este es un proceso natural y deseable, en el que se contará con el acompañamiento de un profesional. siempre ayuda.

Aun así, hay un elemento que suele dar sentido a los últimos momentos de la vida de una persona en fase terminal, y es la oportunidad de despedirse de sus seres queridos. Muchas personas que mueren de forma natural no tienen la oportunidad de despedirse de familiares y amigos, y en ocasiones esto es algo que pasa factura hasta el punto de complicar el dolor de las personas cercanas. Sin embargo, expresar emociones, deseos y afectos estando todavía puede ayudar tanto a los enfermos como a sus familias a seguir adelante y afrontar el final de una forma menos dolorosa.
Siempre existen los últimos deseos y acciones a tomar, y es en estos momentos cuando los pacientes tienen la opción de hacerlo.

El cáncer es una enfermedad cada vez más estudiada y comprendida, y ya son muchos los profesionales tanto en oncología como en salud mental (psicooncología) que dedican su vida a ayudar a las personas que lo padecen. El acompañamiento en estos momentos por personal calificado siempre puede ser un alivio que permita aligerar la carga de un momento tan difícil para quienes lo necesitan.

Sinews, Hacemos Fácil lo Difícil
Sinews MTI
Instituto de Terapia Multilingüe
Psicología, Psiquiatría, Logopedia
Cita en la Clínica

el maltrato en la pareja

El maltrato en la pareja

El maltrato en la pareja consiste en cualquier acto de violencia física, sexual, emocional o económica por parte de un miembro de la pareja hacia el otro con el objetivo de ejercer un control total sobre la persona.

Se considera una de las formas de violencia contra las mujeres más extendida, y según datos del gobierno de España, 14,2% de mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de una pareja. Es difícil precisar el número real de personas que sufren violencia en el ámbito de la pareja, ya que en numerosas ocasiones (ya sea por miedo a las consecuencias/represalias, no saber a quién acudir, falta de apoyo, estigmatización o esperanza de que la pareja cambie) no se denuncia. Esto es particularmente frecuente en casos en los que el maltrato es más difícil de probar o ver, como en el abuso emocional o psicológico.

¿Qué tipos de violencia se dan dentro del ámbito de la pareja?

Podemos dividir en cuatro categorías diferentes los subtipos de violencia ejercida en la pareja, dependiendo de la naturaleza del acto que se utilice para obtener la sumisión de la persona.

  • Maltrato físico: Este tipo de violencia persigue provocar dolor físico, humillación y miedo a través de puñetazos, bofetadas, patadas, quemaduras, tirones de pelo, estrangulamiento, empujones o cualquier otra forma de abuso físico. Otras formas de violencia física son el uso de arma blanca de forma directa o como amenaza, la destrucción de objetos del hogar (lanzar objetos contra las paredes, pegar puñetazos al mobiliario, romper objetos preciados para la persona), coaccionar a consumir sustancias o alcohol, conducir de forma peligrosa, abandonar en lugares peligrosos para “enseñar una lección”, impedir recibir atención médica o impedir salir del domicilio.
  • Violencia sexual: Consiste en obligar a la pareja a mantener relaciones sexuales (ya sea a través de la fuerza física, la manipulación o las amenazas) o practicar conductas sexuales humillantes para la dignidad de la persona sin su consentimiento. Otras formas de abuso sexual son la utilización de comentarios sexuales insultantes, la exigencia de mantener relaciones a pesar de estar enfermo o cansado, incluir a otras personas en actos sexuales sin consentimiento, grabar o fotografiar a la persona en situaciones sexuales sin permiso o utilizar dicho material de forma posterior con el objetivo de manipular o amenazar, o no considerar los sentimientos de la otra persona en situaciones sexuales.
  • Maltrato emocional o psicológico: Es el uso de la manipulación emocional a través del menosprecio, intimidación, culpabilización, aislamiento, o agresión verbal para conseguir minar la autoestima de la persona y generar una sensación de miedo, inseguridad e indefensión. Es el tipo de violencia más extendido y más difícil de detectar. Los insultos, la crítica constante a la persona y sus habilidades, el control de los movimientos, la vigilancia de las comunicaciones con otras personas; desvalorizar el aspecto, opiniones, aficiones o características personales de la pareja; ridiculizar en público a la persona; mostrarse frío e indiferente o retirar el afecto; el uso de luz de gas para confundir, hacer pensar que se está loco o minimizar el abuso; aislar a la persona de sus seres queridos saboteando las relaciones o usando los celos y la desconfianza; amenazar con herir a sus seres queridos o mascotas; o amenazar con el suicidio son ejemplos de violencia psicológica.
  • Abuso económico: Supone intentar que la pareja dependa económicamente del agresor controlando su acceso a sus propios ingresos, utilizar los ingresos de la persona sin permiso, tomar decisiones sobre la economía familiar o de la pareja sin consultar, restringir el acceso a su salario, o impidiendo tener un trabajo o acceder a estudios.

¿Cómo puedo saber si soy víctima de maltrato por parte de mi pareja?

En ocasiones es difícil identificar situaciones de violencia en la pareja, en especial si son formas más sutiles e insidiosas, como el maltrato emocional. Otra de las razones por las que resulta difícil de detectar es porque la escalada de violencia se produce de forma gradual, empezando por actos que son fáciles de ignorar y se van normalizando y naturalizando hasta permitir o invisibilizar formas de maltrato más graves.

Por último, los seres humanos tendemos a protegernos de ciertas realidades que nos dañan, por lo que la persona en situación de maltrato puede minimizar o negar el abuso para evitar confrontar el hecho de que la persona amada pretende ocasionar un daño con el fin de subyugar y controlar a la persona.

Para poder identificar si estamos sufriendo violencia por parte de nuestra pareja, podemos basarnos en comportamientos comunes que se dan en las víctimas de estas situaciones: empezar a ocultar cosas por miedo a la reacción explosiva y violenta de su pareja, evitar contradecir o expresar una opinión discordante, perder la confianza en la propia capacidad de decisión, sentir que se ha perdido el control de la propia vida, temor a ver o comunicarse con gente por miedo a la desaprobación o violencia de la pareja, acceder a tener relaciones sexuales sin ganas para evitar un conflicto, tolerar invasiones de la privacidad como acceder a que su pareja mire sus mensajes en el móvil, no poder tomar decisiones libres sobre cómo organiza su tiempo libre, qué come o que ropa se pone, aislarse de sus seres queridos (familia, amigos, compañeros de trabajo…), pedir permiso a su pareja para tomar decisiones, sentir que nada de lo que hace tiene valor, o miedo constante a cometer algún error que enfade a su pareja.

Otra forma de saber si estamos sufriendo maltrato es identificando el daño psicológico que este genera. El impacto de la violencia en el seno de la pareja incluye la destrucción de la autoestima, estrés crónico, abuso de sustancias o alcohol, alteraciones en el sueño y la alimentación, aislamiento social, depresión o apatía, miedo, cambios de humos abruptos, desesperanza o ideación suicida, problemas somáticos como cefaleas o desregulación gastrointestinal, sentimientos de inseguridad, vergüenza o culpabilidad constantes, o pérdida de confianza en su capacidad de funcionar como un adulto autónomo.

¿Cómo puedo lidiar con el impacto psicológico del maltrato?

Una de las formas de recuperarse del daño sufrido (una vez se esté en una situación segura que garantice la integridad física y emocional del individuo) es recibir asistencia psicológica. El trabajo de procesar emocionalmente el trauma sufrido será una piedra angular del trabajo terapéutico, pero también lo será la reconstrucción de la autoestima y confianza en uno mismo, además de trabajar los síntomas derivados del maltrato como la ansiedad, depresión o abuso de sustancias.

Inés Zulueta Iturralde
Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Inés Zulueta Iturralde
Psicóloga
Adultos y adolescentes
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¿Cómo identificar trastornos alimenticios en adolescentes? 12 señales que lo delatan

¿Cómo identificar trastornos alimenticios en adolescentes? 12 señales que lo delatan

Los trastornos alimentarios son enfermedades complicadas que afectan a los adolescentes con una frecuencia creciente. Están clasificados como la 3era enfermedad crónica más común en mujeres adolescentes, con un tasa de aumento dramático durante las últimas tres décadas. Las causas de los trastornos alimentarios son ampliamente aceptados como una combinación de varios factores: genéticos, psicológicos y socioculturales.

Los trastornos alimentarios son patrones extensos de comportamiento impulsados ​​por tremendo miedo, ansiedad y culpa de la persona que lo sufre.

Los tres principales trastornos alimentarios son: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastorno por atracón

  • La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario en el que las personas mantienen un peso que está por debajo del promedio para su edad y altura. Gente con anorexia nerviosa tienen un miedo intenso a aumentar de peso, por lo tanto, siempre preocupado por la comida y con un cuerpo distorsionado imagen. Para mantenerse bajo de peso, pueden morirse de hambre, comer escasamente y con poca frecuencia, purgue los alimentos vomitando o usando laxantes, o hacer ejercicio en exceso.
  • La bulimia nerviosa se manifiesta por una serie de excesos extremos y sentimientos de pérdida de control sobre la alimentación, seguidos de purgas u otros comportamientos para compensar la sobrealimentación como vómitos, ejercicio o uso de laxantes. Los atracones a menudo son hecho en privado porque la mayoría de las personas con bulimia nerviosa son de peso promedio o incluso un poco de sobrepeso, puede que no sea fácilmente evidente para los demás que algo anda mal.
  • El trastorno por atracón se caracteriza por episodios recurrentes de comer en exceso y en secreto, pero no intente deshacerse de calorías una vez consumida la comida. Personas con atracones trastorno puede sentirse avergonzado o sentirse culpable por los atracones, pero sienten tal compulsión que no pueden detenerse. Estas las personas pueden tener un peso medio, sobrepeso u obesidad.

Características únicas de los adolescentes y el proceso de desarrollo de la adolescencia son a menudo consideraciones cruciales para determinar la diagnóstico, el tratamiento o resultado del trastorno alimentario.

Por lo tanto, cada adolescente debe ser considerado por separado y diferenciado de pacientes adultos con trastornos alimentarios. Es importante darse cuenta de que la lista de banderas rojas que figura a continuación servir como una guía, sin embargo, puede divergir para cada adolescente.

12 señales que lo delatan

  1. Inseguridad corporal

Tener pensamientos negativos u obsesivos sobre el tamaño o la forma del cuerpo. Preocupaciones o quejas persistentes sobre la gordura o la necesidad de perder peso. Comparaciones con otras personas y su forma / peso. (Sin embargo, los trastornos alimentarios son posibles sin inseguridad corporal).

  1. Ejercicio intenso y extremo

Obsesivo por hacer ejercicio, a veces incluso a diario. También, obsesivo con el ejercicio incluso cuando está lesionado, cansado o enfermo.

  1. Miedo a comer delante de los demás

Evita situaciones que incluyen comer frente a otras personas o en público. Volverse más evitativo, reservado, irritable o ansioso en el contenido de la comida (ej .: dificultad en la comida familiar o salir a comer) Da excusas acerca de no poder comer con amigos o familiares.

  1. Placer en la comida de los demás

Prepara comidas elaboradas para otros, especialmente alimentos con alta ingesta calórica que no comerá.

5. Cambios en apariencia y vestimenta

Pérdida de peso significativa o de nuevo. Caída importante de cabello, cabello seco o piel o vello facial o corporal excesivo. Además, muda de ropa estilo (por ejemplo: ropa más grande).

  1. Cambios fisiológicos

Desarrolla patrones de sueño inusuales (p. Ej., Insomnio) y alta sensible a las bajas temperaturas, se siente cansado la mayor parte del tiempo, la menstruación cambia o no la tiene (amenorrea). Además, el estreñimiento, el dolor de estómago y las caries dentales pueden ser signos de tener una disfunción eréctil.

  1. Restricción excesiva de alimentos

Considera ciertos alimentos o grupos de alimentos completamente prohibidos. Negarse a comer o poner excusas para no comer incluso hasta el punto de saltarse las comidas. Existe una preocupación incesante por hacer dieta y calorías.

  1. Miedo desproporcionado

Evita ciertos alimentos por miedo a ahogarse o por miedo a purgarse después de su ingesta.

  1. Purga

Puede compensar la comida ingerida a través de los vómitos, el uso de Abuso de laxantes o diuréticos. Tan pronto como termine la comida, salga la mesa inmediatamente para purgar.

  1. Comer en secreto

Grandes cantidades de comida desaparecen en breves períodos de tiempo. Además, acumular alimentos puede convertirse en parte de la enfermedad. Una persona puede almacenar grandes cantidades de alimentos en varios lugares donde los atracones típicamente pueden ocurrir para ellos: automóvil, casa, sala de descanso, etc.

Encontrar envoltorios o contenedores que puedan indicar secreto consumo de grandes cantidades de alimentos.

  1. Rituales alimentarios

Cuando llega el momento de comer en público, existe una fijación por cortar la comida en trozos muy pequeños o disponer la comida de cierta manera para que parezca que están comiendo, mientras que poca o ninguna comida es consumado.

  1. Aislamiento

Hay retiros de amigos, familiares y actividades habituales que solía disfrutar antes. Tiende a aislarse en la habitación y ponerse de mal humor, especialmente después de comer. Hay irritabilidad constante y bajo estado de ánimo persistente.

Si tu hijo / a o un amigo cercano que te importa ha cambiado su relación con la comida, se salta las comidas, se excusa para no comer, sigue una dieta muy limitante o se concentra compulsivamente en comer, podría estar sufriendo un trastorno alimentario. Si no se tratan, los trastornos alimentarios pueden provocar enfermedades graves e incluso la muerte. Aquellas niñas con un peso corporal más bajo pueden perder sus períodos menstruales, lo que posiblemente podría provocar osteopenia, una pérdida ósea temprana que puede provocar fracturas dolorosas. Además, los trastornos alimentarios están muy relacionados con otros problemas de salud graves, como las enfermedades renales y cardíacas. Por lo tanto, es importante que exprese sus inquietudes de manera afectuosa y cariñosa. Si es su hijo, hable con un profesional, ya que los adolescentes están especialmente en riesgo y la intervención temprana es clave.

Rita Lara
Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Rita Lara
Psicóloga
Adultos y adolescentes
Idiomas de trabajo: Español e inglés
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La Neurología en los niños. El papel de la Neuropsiquiatría infantil (PARTE II)

La Neurología en los niños. El papel de la Neuropsiquiatría infantil (PARTE II)

En esta segunda parte del artículo vamos a profundizar en cuatro de las patologías neuropsiquiátricas más prevalentes las cuales se detallan a continuación:
1.-Síndromes epilépticos en el desarrollo: epilepsia del lóbulo temporal.
2.-Trastornos del neurodesarrollo:
2.a-Síndrome Guilles de la Tourette.
2.b-Trastorno del espectro autista (TEA).
2.c-Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

1.-EPILEPSIA DEL LÓBULO TEMPORAL

La epilepsia del lóbulo temporal es el síndrome epiléptico anatómico más común, representando el 60% de los pacientes con epilepsias focales (es decir, con daño estructural en un lóbulo del cerebro). Las crisis del lóbulo temporal producen síntomas variados y complejos que son particularmente interesantes para la psiquiatría ya que contienen elementos similares a los síntomas psiquiátricos.

La causa más frecuente de epilepsia del lóbulo temporal es la esclerosis mesial (50-70% de los casos). Se trata de un adelgazamiento de la corteza cerebral a nivel del hipocampo. Esta patología está íntimamente relacionada con historia de crisis febriles en la infancia, pero la etiología más primaria permanece aún desconocida.

Las crisis del lóbulo temporal pueden ser crisis simples (sin alteración de la conciencia) o complejas (con alteración de la conciencia) y pueden presentarse como crisis parciales (con movimientos de una parte del cuerpo) o generalizadas (convulsivas o no convulsivas).

En ocasiones las crisis pueden estar precedidas por auras (sensaciones somáticas que anteceden a las crisis) siendo las más frecuentes las auras epigástricas (sensación de malestar gástrico indefinido). También pueden observarse auras autonómicas que incluyen cambios en la coloración de la piel, presión arterial o frecuencia cardiaca. Las experiencias afectivas pueden igualmente observarse previas a las crisis temporales tales como ansiedad, explosiones de ira, tristeza o culpa, fenómenos de deja vu (sensación de ya haber vivido lo que ocurre) o sentimientos místicos de religiosidad intensa o éxtasis. A este respecto, se cree que Santa Teresa de Jesús podría haber sufrido de epilepsia del lóbulo temporal.

Las crisis del lóbulo temporal en ocasiones se manifiestan además de con la sintomatología propia de crisis (convulsiva o no), con síntomas complejos como alucinaciones auditivas, olfatorias o visuales. Las alucinaciones olfatorias o visuales se ven también asociadas a procesos de demencia. Las alucinaciones auditivas pueden igualmente observarse en otras enfermedades mentales como en la esquizofrenia. A diferencia de las alucinaciones en la esquizofrenia, las alucinaciones auditivas de la ELT son de duración breve e intermitentes y además presentan un contenido no emocional mientras que, en la esquizofrenia, en cambio, son voces que comentan o insultan y suelen asociarse a contenido delirante. Igualmente, en la ELT hay ausencia de otros síntomas propios de esquizofrenia en la ELT como los fenómenos de difusión, robo o inserción del pensamiento propios de la esquizofrenia.

2.- TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO

2.A Síndrome de Guilles de la Tourette (SGT):
El síndrome de Guilles de la Tourette se engloba actualmente en los trastornos del neurodesarrollo y se presenta de manera más frecuente en varones (3:1). Su presentación suele ser entre los 2 y los 15 años con una media de inicio a los 6 años.
El origen del cuadro se desconoce con claridad, aunque es muy probablemente multifactorial con implicación de factores genéticos, epigenéticos, biológicos y ambientales. La mayoría de los pacientes afectos presentan familiares de primer grado con síntomas compatibles.
El síndrome de Guilles de la Tourette se caracteriza por la presencia de síntomas neuropsiquiátricos en tres dominios:
1.- MOVIMIENTOS INVOLUNTARIOS EN FORMA DE TICS: Para su diagnóstico se requiere la presencia de múltiples tics motores (simples y/o complejos) y al menos un tic fónico de aparición gradual o brusca. Estos tics deben persistir al menos un año tras su inicio.
Los tics motores simples son aquellos que comprometen a un solo grupo muscular localizado como, por ejemplo, guiñar los ojos o torcer la boca, en cambio los tics motores complejos afectan a varios grupos musculares pudiendo manifestarse en movimientos más elaborados y complejos, por ejemplo, giros cefálicos con guiños, elevación de brazos o torsiones del cuerpo. Los tics fónicos son aquellos que comprometen la musculatura fonatoria e implican la producción de un sonido, por ejemplo, chasquidos, gruñidos, sonidos guturales…
2.-ALTERACIONES CONDUCTUALES: Hasta el 28-65% de pacientes afectos de SGT presentan clínica de trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Los pensamientos obsesivos más recurrentes en pacientes con SGT son relacionados con el orden, simetría y la ritmicidad.
3.-TRASTORNOS COGNITIVOS: La comorbilidad SGT con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se observa en hasta en el 30-90% de los pacientes. Es habitual que los pacientes afectos por SGT presenten otras dificultades cognitivas relacionadas con funciones ejecutivas como alteraciones en la planificación, secuenciación y abstracción. Todo ello hace que los niños con SGT presenten un rendimiento académico inferior al esperado para su capacidad cognitiva.

2.B. Trastornos del espectro autista (TEA):
El término “espectro” se refiere la amplia gama de síntomas, habilidades y niveles de deterioro o discapacidad que pueden tener estos niños, es decir, algunos niños padecen un deterioro leve causado por sus síntomas, mientras que otros están gravemente discapacitados.
Los síntomas del trastorno del espectro autista (TEA) se encuentran categorizados dentro de tres áreas:
1.- DIFICULTADES EN LA COMUNICACIÓN SOCIAL RECIPROCA:
Los niños con TEA presentan dificultades en la capacidad de comunicarse de manera recíproca, esto es el establecimiento de una comunicación bidireccional y fluida. Estas dificultades se manifiestan en varios aspectos de la comunicación como por ejemplo la habilidad para captar dobles sentidos y bromas, crear historias o flexibilizar el lenguaje. Habitualmente los niños con TEA presentan también alteraciones en el lenguaje no verbal como por ejemplo la escasa modulación del contacto visual, tono e inflexión de la voz o la escasez de gestos que apoyen la conversación.
2.-INTERESES RESTRINGIDOS. CONDUCTAS ESTEREOTIPADAS Y REPETITIVAS:
Los menores con este tipo de trastorno presentan problemas en la flexibilización de sus conductas mostrando actividades restringidas y estereotipadas. Es decir, tienen dificultades para cambiar de intereses, tareas y rutinas en el día a día. Además, tienen una rigidez en sus intereses y costumbres que incluye al juego siendo este habitualmente poco creativo y más orientado a objetos y secuencias.
Los niños afectos de TEA tienen frecuentemente intereses sensoriales específicos, esto es, se muestran especialmente apegados a ciertos colores, texturas, olores o sonidos. Estas dificultades además suelen acompañarse de una hiperreactividad a ciertos estímulos sensoriales que en el día a día pueden derivar en conductas de ansiedad o explosiones de ira.
Dentro de las conductas estereotipadas y repetitivas que más frecuentemente presentan los niños con TEA se encuentran ciertos movimientos repetitivos sin finalidad llamados estereotipias y que pueden ser de diversa índole como balanceo o aleteo. Estos movimientos suelen acrecentarse en situaciones de ansiedad. Frecuentemente son el primer signo de alarma que conduce a los padres a pedir cita con un especialista.
3.-DETERIORO DE LA INTERACCIÓN SOCIAL:
Los niños afectos de TEA presentan una baja integración del comportamiento social, emocional y comunicacional que se traduce en dificultades en la integración con los iguales y en la regulación emocional. Estos niños a menudo tienen dificultades en el entendimiento de las convenciones sociales, como el juego grupal o las actividades colectivas, lo que con frecuencia conduce a problemas escolares, exclusión o en casos extremos bullying. Los menores afectos de TEA presentan también problemas en el entendimiento de signos sociales convencionales como las expresiones de duelo, celebración o afecto. En ocasiones estas dificultades pueden derivar en conductas inapropiadas.

2.C. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH):
El diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad suele realizarse en torno a los 6-7 años, aunque es frecuente la existencia de síntomas en la etapa preescolar y durante todo el desarrollo del pequeño.
Los síntomas fundamentales del TDAH se catalogan en tres dominios principales:
1.- SINTOMAS RELACIONADOS CON LA INATENCIÓN:
Los niños afectos de TDAH fallan al concentrarse en detalles y tienen dificultades para mantener la atención en tareas, no solo de tipo escolar sino también de tipo recreativo. Es frecuente que estos niños parezcan no escuchar cuando se le habla directamente y se muestren distraídos. Además, les cuesta seguir instrucciones y secuencias ordenadas por lo que es frecuente que no terminen sus tareas, con el consiguiente impacto en su rendimiento académico. Los padres suelen referir que pierden y olvidan las cosas, evitan tareas que requieran esfuerzos sostenidos y prefieren actividades en movimiento a aquellas de cierta índole atencional.
2.- SINTOMAS RELACIONADOS CON LA HIPERACTIVIDAD:
Para los niños con TDAH resulta muy complicado estar quietos sin mover alguna parte de su cuerpo: retuercen las manos, mueven las piernas o tienen tics, a veces esta inquietud incluso se prolonga durante el sueño. Son niños con incapacidad para jugar a actividades tranquilas y necesitan estar en continua actividad, es por ello que situaciones sociales que precisan de estar sentado o esperar son prácticamente intolerables para ellos por ejemplo viajes en coche o avión largos, colas, cines o ceremonias. Esto se replica en el colegio donde les cuesta mucho permanecer sentados y se levantan en la clase. Todo ello unido a que son niños pueden hablar excesivamente e interrumpir en las conversaciones, hace que puedan ser catalogados como disruptivos en el ambiente escolar.
3.- SINTOMAS RELACIONADOS CON LA IMPULSIVIDAD:
Los niños que sufren TDAH suelen tomar decisiones precipitadas sin tener en cuenta las consecuencias de sus actos. A menudo no miden el peligro y se precipitan a situaciones potencialmente dañinas para él u otros como por ejemplo cruzar la calle sin mirar, acceder a sitios de altura o caminar por lugares prohibidos. En consecuencia, suele tener accidentes y terminar lesionándose con cierta frecuencia.
La impulsividad que caracteriza el TDAH también afecta los aspectos comunicacionales y emocionales. Suelen ser niños que interrumpen con frecuencia en las conversaciones, responden inesperadamente o antes de que se haya terminado la pregunta, pueden utilizar cosas de otras personas sin recibir permiso o adelantarse a lo que hacen otros.
Igualmente, esta impulsividad se replica en el ámbito emocional teniendo dificultades en la regulación, identificación y expresión de sus emociones. Son niños especialmente afectivos y sensibles que a menudo buscan la validación por los demás e igualmente por sus mayores, es por ello que en ocasiones pueden ser vistos como “intensos” debido a la explosividad habitual de sus reacciones emocionales.

Resumen y Conclusiones

En este artículo hemos pretendido reflejar el rol de la Neuropsiquiatría considerando esta una de las ramas de la psiquiatría más desconocidas, e igualmente aplicar este conocimiento a la población infantil.

Tomando como ejemplo las 4 enfermedades neuropsiquiátricas que hemos desglosado en este artículo y dada su relevancia, prevalencia e impacto en el desarrollo del niño, se puede concluir la importancia del correcto ejercicio de la neuropsiquiatría, la necesidad de profesionales específicamente formados en esta área de conocimiento y la especial singularidad de los equipos multidisciplinares que deben abordar estos casos.

En conclusión, resulta esencial apostar por profesionales específicamente formados en neuropsiquiatría ya que su rol es esencial en el abordaje de niños y adolescentes con patologías neuropsiquiátricas. La necesidad de profesionales en la neuropsiquiatría infanto-juvenil se sustenta en las peculiaridades de esta población, la elevada prevalencia de entidades como el TEA o el TDAH y la necesidad de un abordaje integral y exhaustivo que asegure el bienestar de estos pacientes.

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Instituto de Terapia Multilingüe
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OPERACIÓN “VUELTA AL COLE”: CONSEJOS PARA UNA MEJOR ADAPTACIÓN

Operación "Vuelta al Cole": Consejos para una Mejor Adaptación

El comienzo de un nuevo año escolar está a la vuelta de la esquina. Mientras los peques de la casa aprovechan para darse los últimos chapuzones de la temporada, los padres comienzan con los preparativos de la vuelta al colegio: uniformes, libros, material escolar… ¡Vuelta a la rutina!

Muchas familias tienen dificultades para que los niños vuelvan a adquirir los hábitos y horarios del curso escolar y, como consecuencia, las primeras semanas pueden ser complicadas.

Desde Sinews les ofrecemos una serie de consejos para ayudar a sus hijos a adaptarse a la rutina más fácilmente:

  • Es esencial comenzar a incorporar el horario escolar al menos una semana antes de que empiece el curso, es decir: poner el despertador a la hora indicada, comer a la hora a la que suele hacerlo en el colegio e ir a dormir temprano. De esta manera, la primera semana de colegio su reloj biológico estará más acostumbrado al nuevo horario y los madrugones no le resultarán tan difíciles.
  • Involucrarles en el proceso, haciéndoles partícipes de los preparativos. Una buena idea es ir a comprar con ellos el material escolar y dejarles cierta libertad de elección.
  • También sería interesante hacer juntos un horario. En él podremos incluir: las asignaturas de cada día, las actividades extraescolares, el horario estipulado para hacer los deberes y sus momentos de ocio, la hora del baño y la hora de irse a la cama. Lo idóneo sería ponerlo en una zona de la casa que tenga mucha visibilidad, para que poco a poco se vaya familiarizando con él.
  • Por último, no podemos olvidar la importancia de hablar con ellos sobre el próximo curso y las nuevas experiencias que les aguardan: la alegría de reencontrarse con los compañeros y los momentos de diversión, sus nuevas asignaturas, posibles dificultades relacionadas con el contenido académico … El hogar debe ser un entorno seguro donde puedan compartir sus preocupaciones.

Poniendo en práctica estos pequeños trucos conseguiremos una mejor adaptación al nuevo curso escolar.

Por último, les recordamos que en el caso de aquellos alumnos que tienen dificultades para seguir el ritmo del curso escolar, en Sinews disponemos de un servicio de apoyo académico, donde nuestros profesionales les ayudarán a asimilar los contenidos y les enseñarán una serie de estrategias y técnicas de estudio para mejorar su rendimiento.

Escrito por Alba Ferrero, responsable del servicio de apoyo psicopedagógico – study coach


La Neurología en los niños

La Neurología en los niños. El papel de la Neuropsiquiatría infantil (PARTE I)

Como padres, es importante velar por la salud y seguridad de nuestros hijos. Con los avances de la ciencia en materia de salud, hoy más que nunca, contamos con las herramientas y profesionales que nos ayudan incluso con condiciones de salud menos comunes, entre estas, las enfermedades y patologías asociadas al sistema nervioso, las cuales, muchas veces, se desarrollan desde una temprana edad.

Por ello, se hace crucial conocer que es la neurología, como algunas condiciones neurológicas pueden afectar a nuestros hijos, el rol de los profesionales de la salud como los neuropsiquiatras a la hora de tratar estas condiciones y algunas de las patologías más comunes asociadas al sistema nervioso y que pueden afectar el desarrollo de nuestros hijos. En el siguiente artículo vamos a explorar estos temas.

La Neurología en los niños

La Neurología es la rama de la Medicina que trata las enfermedades del sistema nervioso. Nuestro sistema nervioso se divide en Sistema Nervioso Central (SNC) y Sistema Nervioso Periférico (SNP). El SNC incluye el cerebro, cerebelo, bulbo y médula espinal mientras que el SNP abarca todas las ramificaciones de estos órganos hacia músculos y sentidos esenciales. Por tanto, la Neurología es una especialidad muy amplia que estudia enfermedades desde cognitivas (relacionadas con procesos de memoria y funciones cerebrales como escritura, reconocimiento o cálculo) hasta neuromusculares o del movimiento.

La Neurología en el niño es igualmente una ciencia muy diversa y extensa que abarca entidades desde genéticas (como el Síndrome de Rett, miopatías metabólicas, metabolopatías…) hasta neurodegenerativas (como la Esclerosis múltiples infantil o el S.Charcot Marie-Tooth)  biológicas estructurales (como los diversos tipos de epilepsias) infecciosas (como las meningoencefalitis) o del desarrollo (como el caso del S. Guilles de la Tourette,los trastornos del neurodesarrollo o los síndromes regresivos).

La Neuropsiquiatría es una rama de la Neurología ligada a la psiquiatría que actualmente no existe como tal en nuestro país. Es cambio una especialidad reconocida en países europeos como Reino Unido o Alemania donde los profesionales cuentan con programas específicos de formación que aúnan el conocimiento de ambas especialidades. Por este motivo somos escasos los profesionales que nos dedicamos a la Neuropsiquiatría en España (más aún escasos los dedicados a la población infantil) y a menudo los niños con patologías frontera entre la Neurología y psiquiatría son vistos por múltiples profesionales, lo cual contribuye a la sensación de estas familias y niños de sentirse perdidos en un sistema que no reconoce ni recoge sus necesidades específicas.

Resulta evidente que las fronteras que diferencian la actual psiquiatría de la neurología no son más que un constructo acordado por la ciencia moderna en su afán de categorizar enfermedades y compartimentar la medicina. Hasta ahora esta división podría resumirse en que aquellas patologías con sustrato orgánico evidente o evidenciable a través de pruebas diagnósticas, caían del lado de la neurología (véase la epilepsia) mientras que aquellas en las que no se disponía de evidencia eran catalogadas como psiquiátricas (véase el trastorno bipolar) Sin embargo, usando estos mismos ejemplos cabría reflexionar sobre el elevado número de pacientes epilépticos que presentan manifestaciones más propias de patología psiquiátrica (como trastornos de la personalidad) o la elevada coexistencia de crisis comiciales con crisis conversivas (psicógenas) en el mismo paciente. Igualmente, la respuesta del trastorno bipolar a fármacos antiepilépticos o su predisposición familiar nos ilustra acerca de lo fina que es la imaginaria línea que hemos trazado entre la neurología y psiquiatría. En la práctica clínica real, nos encontramos con que estas fronteras artificiales a menudo se diluyen y la mayoría de los trastornos que vemos presentan un mestizaje más propio de la complejidad de nuestros cerebros que de la simpleza de los manuales.

Sería por tanto complicado abordar el tema de la Neurología en el niño sin resaltar que probablemente muchos de los trastornos mentales que conocemos podrían considerarse neuropsiquiátricos. De hecho, en la última década hemos sido testigos de un cambio de paradigma en el que la genética como origen de las enfermedades ha ido perdiendo importancia en favor de la epigenética o lo que es lo mismo el poder de la influencia ambiental en la expresión génica.

La patología neuropsiquiátrica en niños es altamente prevalente y forma parte del día a día de nuestras consultas. Se trata de un amplio grupo de enfermedades con sustrato neurobiológico y manifestaciones psiquiátricas que precisan un abordaje integral e individualizado a través de un enfoque multidisciplinar e integrativo.

La población infantil presenta además unas características intrínsecas especiales que hacen más complejo el manejo de estas entidades:

  1. EL DESARROLLO NEUROLÓGICO DEL NIÑO: Muchas de las patologías neuropsiquiátricas se presentan en la población infantil mediante síntomas que pueden ser propios de un desarrollo neurológico normal (como ciertos movimientos estereotipados, algunas regresiones comportamentales o ciertas dificultades para el sueño) Es importante conocer el desarrollo del niño en sus distintas etapas, para así poder discernir síntomas propios del mismo de aquellos que pueden indicar una patología más grave que precise un diagnóstico exhaustivo.
  2. LA PLASTICIDAD DEL SISTEMA NERVIOSO EN DESARROLLO: La gran variabilidad clínica en las manifestaciones conductuales, afectivas o psicóticas en los niños es fruto de la plasticidad de su red neuronal en desarrollo y hace más complejo si cabe el diagnóstico temprano de estas patologías frontera.
  3. LAS DIFICULTADES EN LA IDENTIFICACIÓN DE SÍNTOMAS POR PARTE DE PADRES Y/O CUIDADORES: Algunos síntomas neuropsiquiátricos son difícilmente interpretables para los padres (por ejemplo, conductas obsesivo-compulsivas vs juegos repetitivos, experiencias sensoriales anómalas en la epilepsia del lóbulo temporal vs juego imaginativo del niño) Esto puede dificultar el diagnóstico en estadios tempranos y retrasar así su tratamiento.

La Neurología en los niños. El papel de la Neuropsiquiatría infantil (PARTE I)

Con el fin de proporcionar una mejor comprensión de los desafíos anteriores, vamos a resumir dos afecciones neuropsiquiátricas infantiles principales: los síndromes epilépticos durante el neurodesarrollo y los trastornos del neurodesarrollo:

  1. Síndromes epilépticos durante el desarrollo: se denomina epilepsia del desarrollo a aquellos procesos neurológicos consistentes en la existencia de crisis convulsivas o no convulsivas de aparición durante el proceso de desarrollo madurativo del niño. Hay múltiples tipos de epilepsia del desarrollo, pero todas ellas tienen en común una afectación integral de la maduración neurológica del niño. Esto significa que los procesos madurativos neuronales se ven afectados por lo cual es mucho más frecuente que se añadan a las dificultades propias de la epilepsia (como las crisis comiciales, status o psotcrisis) otras dificultades de índole más conductual (como la afectación cognitiva, conductual, manejo emocional o relacional con iguales) Cabe destacar la epilepsia del lóbulo temporal como paradigma de estos trastornos neuropsiquiátricos ya que además de afectar el desarrollo neurológico del niño presenta síntomas propios de la esfera psiquiátrica (como alucinaciones auditivas o fenómenos de deja vú o deja vie).
  2. Trastornos del neurodesarrollo: se trata de trastornos de origen multifactorial que acontecen durante el neurodesarrollo (es decir de inicio en edades precoces entre los 2 y los 6-7 años) y que afectan de manera integral a los procesos de maduración del niño tanto a nivel cognitivo, metacognitivo, emocional y relacional. Entre los trastornos del neurodesarrollo que vamos a desglosar se encuentra el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, el síndrome Guilles de la Tourette o el trastorno del espectro autista. Todos ellos presentan una variedad de síntomas diferentes, pero comparten un sustrato fisiopatológico y etiopatogénico similar.

En la segunda parte de este artículo proporcionaremos información más detallada sobre tres ejemplos representativos de trastornos del neurodesarrollo como el síndrome de Guilles Tourette, el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) y el TEA (trastornos del espectro autista), todos los cuales se caracterizan clínicamente por una amplia espectro de síntomas a pesar de su origen común relacionado con el desarrollo neurológico.

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