La mayoría de las personas, en algún momento de su vida, se encuentran en una situación donde les surge un problema que no consiguen resolver por sí mismos, ya sea problemas de sueño, de pareja, una pérdida, manejo de emociones o cualquier problemática que les provoca un malestar significativo en su vida que les hace necesitar asistencia profesional para poder solucionarlo y deciden buscar ayuda psicológica. Ante esta situación alguna de las primeras preguntas que deberían surgir son:

¿Qué necesito tener en cuenta para buscar a un buen profesional?

¿Qué requisitos debería considerar para asegurarme que la ayuda provista por mi terapeuta será beneficiosa para mí?

Las respuestas a estas preguntas, y muchas otras, suelen ser desconocidas para la población general que no tenga contacto con la psicoterapia, e incluso para personas que ya están en terapia, y por ello intentaré dar algunas pautas en este articulo sobre cómo escoger a un buen terapeuta empezando por describir los requisitos básicos y terminando con algunas cuestiones menos intuitivas, todas ellas se pueden agrupar en 3 cuestiones resumidas a continuación:

Formación profesional

Este primer punto puede que sea el más intuitivo de todos, pero aún así merece un apartado por algunas cuestiones importantes que vamos a comentar. El profesional al que decidas asistir para terapia psicológica debe tener una formación específica mínima para poder impartir terapia, la cual comprende una licenciatura o grado en psicología y una habilitación sanitaria que puede conseguirse con una formación PIR (Oposición para convertirse en especialista de clínica), MPGS (máster en psicología general sanitaria) o habilitación por formación en psicología clínica anterior a la creación de estas dos.

En psicología existen muchas áreas como psicología de recursos humanos, psicología deportiva, psicología orientada al Marketing o a la investigación, áreas que aun siendo muy valiosas no habilitan ni permiten que la persona ofrezca terapia psicológica de ningún tipo (a menos que tengan también la habilitación sanitaria). Cualquier formación fuera de las nombradas no son terapia psicológica y se debe tener cuidado para no asistir a ellas por la probabilidad de que empeoren su problema.

Una buena forma de evitar caer en las manos de una persona no cualificada es asegurarse de que su terapeuta está colegiado en el colegio oficial de psicólogos de su zona ya que sin ello no tiene permitido ejercer. Todos los colegios oficiales permiten consultar las personas colegiadas por nombre y el profesional debe ofrecerle la información de dónde está colegiado y sobre su formación específica, tiene derecho a saberlo.

El tipo de abordaje terapéutico

Este apartado probablemente sea menos intuitivo para una persona que no tenga conocimiento de cómo funciona la terapia psicológica. En psicología existen diferentes tipos de terapia, las cuales usan técnicas diferentes para abordar y solucionar los distintos problemas que podamos tener, siendo importante asegurarse de que el que usa su terapeuta sea uno que tenga evidencia contrastada de eficacia.

Actualmente, en psicología, existen una gran variedad de terapias, pero no todas cuentan con evidencia de ser eficaces, o tiene evidencia de ser perjudiciales, y sin formación en el ámbito puede ser difícil discernir una de otras. Los abordajes que sí están basadas en evidencia y con los mejores resultados actualmente son los abordajes conductuales (terapia conductual o modificación de conducta) y el abordaje cognitivo-conductual (terapia cognitivo-conductual), las cuales son las más utilizadas hoy en día.

Por otro lado, tenemos abordajes que no están contrastados o con evidencia de no ser eficacia entre las que podríamos nombrar la ‘terapia de vidas pasadas’ o la conocida como ‘Toque terapéutico o Reiki’, las cuales no deben ser ofrecidas por centros profesionales y que no van a ayudar a solventar las problemáticas que puedan tener.

Para saber si una terapia ofrecida está basada en evidencia o no se puede recurrir a la página web de la APA (American Psychological Association), organización encargada de investigar la eficacia de los distintos tipos de terapia, o por el contrario a la página de la APETP (asociación para proteger al enfermo de terapias pseudocientíficas) donde encontraras una lista de terapias no contrastadas. Igual que en el punto anterior, tiene derecho a saber la evidencia que soporta la terapia que va a empezar.

Método de trabajo

Si ve que su terapeuta no está explicando lo que tiene que hacer, no hace preguntas respecto al problema o le comunica que usted tiene la solución, no está realizando terapia psicológica.

Todo profesional de la psicología tiene ciertas diferencias en sus formas de trabajar, no existen dos terapeutas iguales, pero sí que hay ciertos requisitos que el terapeuta debe cumplir en su trabajo, los cuales podemos resumir en los siguientes puntos:

  • Evaluación, diagnóstico y tratamiento: el profesional que le atienda debe evaluar la problemática con la que llega para poder averiguar cómo se estableció y cómo tratarlo. Lo normal es usar las primeras 4 o 5 sesiones para evaluar para después recibir una explicación del terapeuta de qué le está pasando y cómo planea trabajar para solucionarlo. Si no recibe la explicación del problema por parte de su terapeuta, o no le explica lo que van a hacer o ve que no está haciendo preguntas sobre la problemática, debe pedirla. Si su profesional le comunica que no trabaja de esa manera, no está haciendo terapia psicológica.
  • Directividad: uno de los puntos clave de la terapia, aunque muchas veces se obvie decirlo, es que el profesional que le atiende es un experto en conducta humana, es la persona que sabe cómo hacer preguntas sobre la problemática y cómo tratar el problema, siendo su trabajo comunicárselo de manera adecuada. Si ve que su terapeuta no está explicando lo que tiene que hacer, no hace preguntas respecto al problema o le comunica que usted tiene la solución, no está realizando terapia psicológica.
  • Progreso y final de la terapia: por mucho que pueda sonar intuitivo, el objetivo final de toda terapia, y del terapeuta, es que la persona que lo busca ya no lo necesite, ser inútil para la persona. Ello se consigue trabajando en el problema, según las instrucciones, para solucionar la problemática, averiguar cómo se originó y aprender a no recaer en ello. Si después de mucho tiempo ve que no consigue resultados, que no cambia nada o que su terapeuta vuelve una y otra vez al mismo punto, es muy posible que su terapia no esté teniendo efecto y debe hablar con su terapeuta para solucionarlo.

Cabe mencionar que hay más puntos para tener en cuenta a la hora de escoger un terapeuta, pero estas guías generales deberían ayudarle a saber lo mínimo que necesita saber.

Departamento Psicológico, Psicoterapéutico y Coaching
Tommy Gyran Norheim
Psicólogo
Adultos y adolescentes
Idiomas de trabajo: Español, inglés y noruego
Ver su Curriculum